Hay que poner luz de una vez en la fosa de las supuestas asesorías de expolíticos, que son legión, que confunden las actividades de ‘lobby’ con el tráfico de influencias

Auguste Piccard, científico suizo, diseñó el batiscafo Trieste, con el que en 1960 descendió por primera vez al foso de las Marianas. Para alcanzar la enorme profundidad del fondo del foso y poder extraer información, el ingenio debió resistir una presión enorme e incorporar unos focos potentísimos con los que iluminar la oscuridad de esas profundidades marinas. El auto dictado ayer por el titular de la plaza nº 2 de la sección de instrucción del Tribunal Central de Instancia es un artefacto similar: ilumina en sus 85 páginas con potentes focos una realidad completamente sustraída a la luz pública.

La resolución describe un entramado organizativo que habría operado —siempre hay que recordarlo: indiciariamente, sin que nada se haya probado hasta el momento— mediante varios anillos de seguridad en torno a José Luis Rodríguez Zapatero. Todo ello, para canalizar unas actividades de influencia en torno al rescate de la aerolínea Plus Ultra en el marco de las medidas del Gobierno español para permitir la supervivencia de empresas dañadas en su actividad por las consecuencias de la pandemia.