Las tendencias no solamente se ven, también se sienten; este es el caso de Pony Hair, cuyo objetivo es aportar un toque distintivo al minimalismo, que ya tiene su terreno ganado esta temporada. Eleva, no opaca.
Se trata de piel de origen vacuno que ha sido trabajada (de forma artesanal) para lograr que ese pelo quede suave y corto. A diferencia del cuero liso, esta superficie toma otro tipo de luz y, al tacto, es aterciopelado y denso.
“Esta tendencia llama más la atención cuando su estampado es animal. Su relieve natural le aporta realismo: la estampa de vaca está ganando poder, mientras que la cebra y el leopardo se mantienen. Ya es un neutro, como los mocasines y ballerinas, pero con personalidad. Es un comodín que levanta cualquier conjunto: se combina perfecto con jeans o conjuntos sastreros, las opciones son infinitas” comenta Alejandra Boland, consultora de negocios internacionales. Aparte es multifacética: se puede llevar en pies o bolsos que, combinado con la lana fría, genera mucho contraste.
“Eso sí, al tratarse de una piel que conserva el pelo natural, es más sensible a la fricción y a la humedad que el cuero tradicional. Para que las piezas conserven su brillo y suavidad original, la regla de oro es realizar una limpieza en seco y siempre en el sentido del pelo” aconseja Boland. Para eliminar el polvo o la suciedad superficial, lo ideal es utilizar un cepillo de cerdas suaves o incluso un cepillo de dientes de cerda blandas. El movimiento debe ser constante y siempre hacia abajo, siguiendo la dirección natural del crecimiento del pelo para evitar que se desprenda o se debilite.











