M+.- El panorama en la región de Tierra Caliente en Michoacán se complica ante la ruptura de la alianza entre dos de los más importantes grupos delincuenciales de la zona, como son Los Viagra y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).Desde hace dos años operaban en conjunto, también de la mano de Los Blancos de Troya, hoy mermados en poder tras la detención de su líder César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias El Bótox, y cuyo mando se divide en dos perfiles: Alberto García Flores, La Peggy, y Andrés Alejandro Sepúlveda Álvarez, La Fresa.El primero, hombre de toda confianza de Sierra Santana, y el segundo, primo de El Bótox, quien con su presencia intenta que el apellido no sea borrado.La alianza entre estos grupos nació precisamente en tierra caliente, luego de que se disolvió lo que se conoció como Cárteles Unidos, conglomerado de narcos del que formaba parte Nicolás Sierra Santana, El Gordo, y encabezaba Juan José Farías Álvarez, El Abuelo, desde Tepalcatepec.

Los tres tenían el control de la extorsión desde los rastros y tiendas hasta productoras y empacadoras de limón, además del tráfico de drogas sintéticas y cultivos de mariguana, de acuerdo con información de fuentes de seguridad consultadas por MILENIO.Fijaban el precio y lugares de compra para ciertos productos como la cerveza, tortillas, carne y pollo, también los días de corte del limón, lo cual provocó un descontrol en la cadena productiva y abaratamiento del producto.Por ejemplo, las vacas son vendidas a los carniceros en Pizándaro, mientras que el pollo y la cerveza en Santa Ana Amatlán, al interior de Buenavista.Además de los dos pesos por cada kilo de limón vendido, otro ingreso es por la venta de tortilla, de la que reciben la misma cantidad que del cítrico, mientras que las gasolineras aportan 70 centavos por litro, por citar algunos ejemplos.En La Ruana, pobladores denunciaron que proteínas como la carne de res, pollo y de cerdo aumentaron considerablemente de precio.