La empresa pública Barcelona Serveis Municipals (BSM) renuncia a ingresar 78.000 euros con la cesión del Estadio Olímpico Lluís Companys para la vigilia de oración prevista durante la visita del papa León XIV, el próximo 9 de junio. La presidenta de BSM y primera teniente de alcalde, Laia Bonet, ha revelado la cifra en una comparecencia este martes en la Comisión de Urbanismo para explicar los costes que asumirá el Ayuntamiento de Barcelona durante la visita. Bonet ha defendido el “interés público” del acto y que es “un honor” recibir a una figura como la de León XIV en un momento en que voces como las de “Putin, Netanyahu o Trump” hablan de guerra y el Papa de paz y diálogo. La número dos ha aplaudido los “oportunos mensajes” del pontífice en cuestiones como las migraciones o el genocidio en Gaza. Sobre el interés general de la visita, ha citado los tres criterios para tener esta consideración: la proyección de Barcelona, los posibles beneficios que comportará y la singularidad de la agenda.La comparecencia se ha hecho a petición de Barcelona en Comú, que votó en contra de la cesión gratuita del estadio para “este acto litúrgico” cuando se sometió a votación en el consejo de administración de la empresa municipal, por considerar que se trata de una “subvención de los costes operativos y una “donación encubierta a la iglesia católica”. Antes de que Bonet revelara el coste del alquiler al que renuncia el consistorio, el concejal de los comunes que ha intervenido, Guille López, ha hablado también de “cheque en blanco, porque no se facilitan los costes”. Bonet ha señalado que la cesión del Estadio Olímpico es “un acto de servicio a la ciudadanía que quiere participar -en la vigilia- no un acto de adhesión a una religión”. También ha sostenido que el interés público de la visita del Papa, en que se ampara la decisión, es “verificable” por los miles de personas “creyentes o no” que han expresado la voluntad de formar parte del evento.Ha puesto énfasis en que el mensaje del Papa a favor de la paz y los derechos humanos y que “sitúa las personas migradas en el centro” coincide con los valores de Barcelona. Como presidenta de BSM, Laia Bonet ha revelado sólo el importe de la bonificación por la cesión del Estadio, no el coste para el Ayuntamiento de los servicios operativos para la organización del acontecimiento, que revelará este miércoles a petición de ERC. La concejal de los republicanos Rosa Suriñach ha aplaudido la elección del Estadio para la vigilia, pero ha rechazado la cesión gratuita: “No debería estar bonificado, crea un precedente”, ha dicho. Por parte de Junts, Damià Calvet ha considerado “ideológica” la postura de Barcelona en comú y ha recordado que, además de su papel en la Iglesia, León XIV es un jefe de Estado y de ahí la “institucionalidad” de la visita.
BSM renuncia a 78.000 euros al ceder el Estadio Olímpico de Barcelona para la vigilia del Papa
El gobierno de Jaume Collboni defiende el “interés general” de la visita del pontífice








