El Gobierno firmó este lunes un nuevo acuerdo de cooperación militar con Estados Unidos que busca fortalecer las tareas de vigilancia marítima en el Atlántico Sur y que ya generó fuertes críticas de sectores opositores, que hablan de una “entrega de soberanía”.

El anuncio fue realizado por el Comando Sur de Estados Unidos, dependiente del Departamento de Defensa norteamericano, que informó el lanzamiento del “Programa para la Protección de los Bienes Comunes Globales”, una iniciativa conjunta con la Armada Argentina que se extenderá durante los próximos cinco años.

Según el comunicado oficial difundido por las autoridades estadounidenses, el acuerdo comenzará con la entrega de una cámara especializada que será utilizada en una aeronave destinada al patrullaje marítimo argentino. El plan contempla además equipamiento avanzado, entrenamiento de élite y apoyo operativo para “interceptar y neutralizar amenazas marítimas”.

La carta de intención fue firmada por el contraalmirante Carlos Sardiello, en representación de la Cuarta Flota y las Fuerzas Navales del Comando Sur, y por el almirante Juan Carlos Romay, jefe de la Armada Argentina.

El entendimiento representa un nuevo gesto de alineamiento internacional del gobierno de Javier Milei con la administración estadounidense. Desde el inicio de su mandato, el Presidente profundizó los vínculos políticos y militares con Washington. Apenas meses después de asumir viajó a Tierra del Fuego para reunirse con la entonces jefa del Comando Sur, Laura Richardson, y posteriormente recibió a su sucesor, Alvin Holsey.