El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el real decreto que regula el Bono Cultural Joven de 2026 con dos novedades: tratar de hacerlo más accesible a jóvenes de entornos desfavorecidos y ampliar una nueva categoría de gasto y permitir su uso íntegro para la compra de instrumentos musicales, material artístico y formación cultural. Nacido hace cuatro años como respuesta al impacto que la pandemia tuvo sobre el sector cultural, es una ayuda directa de 400 euros concedida por el Gobierno a los jóvenes cumplan 18 años en el año de la convocatoria, destinada a la adquisición de productos y actividades culturales. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que ha comparecido tras la reunión, ha informado de que se han establecido colaboraciones con entidades del tercer sector para que puedan difundir la próxima convocatoria del bono y ayudar a los jóvenes de sectores de población más vulnerables a realizar el trámite de solicitud. Con las novedades incorporadas se pretende que el bono se pueda usar no solo para el consumo, sino también para la creación cultural o para hacer formación en cultura y en artes, ya sea presencial o en línea. “Queremos que el Bono Cultural Joven no solo sirva para acceder a la cultura, sino también para hacer cultura porque no se trata únicamente consumo; también es práctica, creatividad, participación, comunidad y desarrollo personal”, ha dicho el ministro. Este año también podrán ser beneficiarios los solicitantes de asilo o las personas acogidas a protección temporal así como los jóvenes extranjeros extutelados que se encuentran en trámites de obtener su permiso de residencia. Urtasun ha subrayado que la medida está siendo un éxito. Según los datos del ministerio, 366.000 jóvenes usaron en 2025 el bono cultural, lo que supone un 8% más que el año anterior y representa un 70% del público al que está destinada la medida. Urtasun ha afirmado que este porcentaje “altísimo” demuestra que los jóvenes “participan y disfrutan” de la cultura frente a las campañas en redes sobre un supuesto uso fraudulento del bono entre los jóvenes. Con la medida aprobada hoy para hacer más accesible el bono se pretende pasar del 70% al 85%.El ministro ha salido al paso también de rumores recientes sobre un posible uso fraudulento del bono y ha asegurado que se limita al 0,3%, es decir, “el 99,7 % se usa de forma correcta”, ha asegurado. “Nuestros jóvenes usan el bono cultural y lo usan bien, es una medida de que funciona”, ha aseverado. A partir de la edición de 2026, las personas que soliciten el Bono Cultural Joven podrán elegir entre dos modalidades. Una modalidad en la que los 400 euros de ayuda se destinen a una sola categoría: cursos y talleres de contenido cultural en modalidad presencial y en línea; instrumentos musicales y medios de creación y material artístico. Y otra modalidad en la que la ayuda se reparte en estas áreas: entradas y abonos para artes en vivo y audiovisuales, patrimonio cultural y medios de creación artística y material artístico (hasta 200 euros); productos culturales en soporte físico (hasta 100 euros) y consumo digital o en línea (hasta 100 euros).El Consejo de Ministros ha aprobado también la renovación del programa Cine Sénior, que abarcará el periodo de julio de 2026 a junio de 2027, con una dotación de 11,5 millones de euros. A través del programa, las personas de 65 años o más pueden acudir al cine todos los martes a un precio reducido de 2 euros, en cualquiera de los espacios adheridos. Según los datos de la Federación de Cines de España (FECE), durante la segunda edición, que se desarrolló entre mayo y diciembre de 2024, acudieron a las salas de cine durante 35 semanas un total de 1.689.115 espectadores sénior, 764.391 más que en la edición de 2023, lo que supuso un incremento del 83%. En su actual edición, activa hasta el próximo mes de junio, por primera vez se ha mantenido el programa durante 12 meses.