El pago con Bizum ya está disponible en tiendas y comercios. El popular sistema de transferencias a través del móvil quiere dar un paso más en su implantación en España. Después de establecerse como la opción principal para pasar dinero entre particulares, incluso conquistando en lenguaje coloquial con expresiones como “te hago un Bizum”, ahora le llega el momento de rentabilizar ese reconocimiento. ¿Cómo? Lanzando al mercado su nueva forma de pago en comercios y tiendas físicas.PublicidadO dicho de otra manera: Bizum se lanza a competir directamente con Google Pay y Apple Pay como principal método de pago a través del teléfono. Lo hace desde el pasado lunes 18 de mayo, aunque su implantación se prevé progresiva. Las primeras entidades bancarias en operar con este nuevo sistema han sido CaixaBank, Banco Sabadell y Bankinter. No obstante, está previsto que el resto les sigan a final de año. De la misma manera, también los comercios deben ir aceptando este método de pago poco a poco, para lo que deben actualizar sus datáfonos.Teniendo en cuenta que estamos hablando de transacciones económicas, un poco de desconfianza es hasta necesaria. Por ello, antes de lanzarse a los brazos de la nueva tecnología es normal preguntarse: ¿es seguro pagar con Bizum?¿Es seguro pagar con Bizum?Lo primero de todo es comprender qué es exactamente Bizum. En lo nominal, Bizum es una marca propiedad de Sociedad de Procedimientos de Pago S.L, una empresa fundada por las principales entidades bancarias españolas. Es decir, son los propios bancos quienes han desarrollado dicha tecnología, lo que da una cierta pátina de seguridad a la hora de emplearla en nuestro día a día.No obstante, es de justicia asegurar que el sistema de pago 100% seguro probablemente no exista: hay que comprender el mecanismo de Bizum Pay para saber dónde pueden existir riesgos potenciales. En esencia, pagar con Bizum en comercios es el mismo gesto que pagar con el móvil. La idea es acercar el teléfono al terminal y, mediante la tecnología NFC, se trasladan los datos necesarios para realizar el pago siempre que el teléfono esté desbloqueado. Es lo mismo que sucede con Google Pay o Apple Pay, y en ese sentido tiene los mismos riesgos.PublicidadLa gran diferencia, por tanto, no está tanto en el momento de acercar el móvil al datáfono, sino en lo que ocurre después con el pago.La diferencia de pagar con Bizum o tarjetaLos pagos con tarjeta se realizan en su mayoría a través de las redes de Visa o MasterCard. Eso hace que, por decirlo de manera coloquial, el dinero pase por ellos antes de transferirse de la cuenta del usuario al comercio. Sobre el papel, este paso intermedio es en realidad una capa extra de seguridad, pues ambas empresas tienen implementados complejos sistemas antifraude, testados con el paso del tiempo, así como protocolos específicos destinados a las reclamaciones o devoluciones cuando existe algún problema con una transacción.Sin embargo, Bizum Pay, que es como se llama el servicio de pago en comercios, es un Bizum entre el usuario y la tienda o una transferencia bancaria directa entre dos cuentas. Lo cual tiene una ventaja clara para el vendedor, y es que recibe el dinero de manera inmediata. Esta puede ser la parte más delicada de todo el proceso para el cliente. ¿Por qué? Pues porque una vez que el dinero ha abandonado la cuenta, hacer reclamaciones puede resultar más complicado.Un ejemplo hipotético de estas posibles complicaciones sería si el dependiente se equivoca al introducir la cantidad en el terminal, o si hay un problema con el producto y es necesaria una devolución. En ese sentido, el proceso dependerá sobre todo de la agilidad del propio comercio a la hora de reembolsar el importe. Es de esperar que se implementen procedimientos específicos para escenarios como este, pero el margen de reacción no es el mismo que en un pago con Visa o MasterCard que aún puede ser objeto de una reclamación estructurada a través de la red de tarjetas.PublicidadQué pasa si hay un error o problemaConviene distinguir entre errores honestos y situaciones de fraude. Si se te cobra de más por equivocación, el establecimiento puede devolver el importe mediante una nueva operación, igual que haría si se hubiese pagado con tarjeta. En este tipo de incidencias comerciales, el medio de pago no es tanto el problema como la política de devoluciones de la tienda y su disposición a corregir el fallo.El escenario realmente delicado es el de las estafas: una compra en la que el producto nunca llega, un comercio fraudulento o un uso no autorizado de tu cuenta. En estos casos, Bizum funciona como una transferencia inmediata. Es decir, no existe una ventanilla específica de reversión automática del pago, como sí ocurre con las tarjetas en la mayoría de los casos. Ante un problema grave, el camino pasa por contactar cuanto antes con el banco para bloquear posibles usos posteriores y, si hay indicios de delito, presentar denuncia para que se pueda investigar al receptor del dinero.Marco europeo contra las compañías estadounidensesUna ventaja de Bizum es que se trata de un sistema desarrollado por la banca española y, por tanto, sujeto íntegramente a la normativa europea. Está alineado con la directiva PSD2 y debe cumplir las estrictas reglas de protección de datos de la UE, más exigentes que las vigentes en Estados Unidos.En cambio, Visa y MasterCard son compañías estadounidenses que operan a través de redes internacionales de pago de titularidad privada. Son medios seguros y, cuando actúan en Europa, también están obligados a respetar el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Sin embargo, esto no impide que las operaciones se sometan a un intenso análisis de datos, una pieza central del modelo de negocio de ambos gigantes.