La provincia de Entre Ríos acaba de poner en marcha una ambiciosa estrategia ambiental orientada a mitigar uno de los problemas más graves para su biodiversidad. A través de la Dirección de Áreas Naturales Protegidas, se unió a un programa de cooperación con la Red Argentina de Monitoreo de Fauna Atropellada, cuyo objetivo central es implementar un relevamiento sistemático y georreferenciado sobre la mortandad de animales en los accidentes viales.
"Esta alianza surge ante la urgencia de proteger a las especies nativas que se ven obligadas a desplazarse de forma frecuente. El convenio proveerá insumos clave para planificar futuras obras que reduzcan los incidentes y mejoren la conectividad biológica", señalaron desde el gobierno provincial.
Los registros preliminares indican que mamíferos medianos como el carpincho, el zorro gris, el aguará popé y la comadreja sobrellevan el mayor impacto. Estas especies, junto a diversos reptiles y aves de monte, cruzan el asfalto forzadas por la fragmentación de sus hábitats naturales. La construcción de infraestructura vial altera sus territorios ancestrales, transformando, así, a los caminos tradicionales en trampas mortales cuando los animales buscan alimento.















