EntrevistaEn medio de la controversia por el efecto de la ‘ley mordaza’, Roman dice que no ve necesidad de que intervenga una comisión o un consejo electoral.PERIODISTA18.05.2026 22:35 Actualizado: 18.05.2026 22:35

Solo cinco reconocidas marcas siguen compitiendo en el mercado de las encuestas electorales en Colombia. De ellas, ya una anuncia que se retira y hay investigaciones en marcha contra prácticamente todas las demás. ¿Será que por ser ‘más papistas que el papa’ en materia de regulación estamos ‘ad portas’ de quedarnos sin esa importante herramienta de la credibilidad democrática, o en manos de un oligopolio? Habla Andrei Roman, CEO de Atlas Intel.No dudo de la buena intención que hubo alrededor de la Ley 2494 de 2025 para reglamentar las encuestas. ¿Pero dejó tan duras las condiciones que va a volver una misión imposible hacer encuestas electorales en Colombia?No tengo derecho de criticar la ley; mi obligación es respetarla. En Atlas Intel estamos completamente atentos a los diversos requerimientos de la legislación. Al mismo tiempo, necesitamos hacer un buen trabajo que honre nuestra trayectoria, que es de excelencia y precisión en encuestas electorales. Entonces, estamos siempre buscando cómo reconciliar las dos cosas: respetar la ley y hacer un trabajo metodológico impecable. LEA TAMBIÉN ¿Eso es posible?Sí, pero siempre hay puntos de vista diversos sobre metodología; por eso tenemos divergencias con algunos miembros de la comisión técnica de encuestas del Consejo Nacional Electoral, que estamos esperando discutir. Y a partir de ahí encontrar soluciones que sean pragmáticas y, siempre respetando la legislación, mejorar la calidad de las encuestas.Me alegra oírlo optimista, pues en este momento en Colombia no quedan más de cinco empresas activas haciendo encuestas electorales. Una de ellas, GAD3, anunció que no va más bajo las condiciones de esta legislación. A otra, Invamer, el Consejo Nacional Electoral le acaba de abrir investigación y le formuló cargos. Ustedes, Atlas Intel, están también bajo investigación. Y me dicen que de eso prácticamente no se escapa ninguna, incluyendo la encuestadora de esta casa editorial, Guarumo, bajo la batuta de alguien de la experiencia de Víctor Muñoz. Es decir, todas objeto de cuestionamientos metodológicos… ¿Será que la legislación es muy estricta?Mi problema no es que sea o no estricta. Pienso que la legislación, de hecho, no logra avanzar en su propósito, que es mejorar la calidad de las encuestas. Si fuera así, no se habrían presentado los errores tan grandes que ocurrieron, por ejemplo, en las consultas de este año. Pero veo con preocupación que el abordaje de la ley fue demasiado rígido y también un poco ambiguo. Le deja a la comisión técnica de encuestas del Consejo Nacional Electoral un espacio muy amplio de actuación. Y por eso ella asumió un papel que quizás los legisladores no tenían inicialmente planeado. También creo que la ley tiene puntos inconstitucionales, porque hay una restricción sobre publicación de encuestas en términos de cronograma, que es básicamente una censura sobre la información que debería llegar a los ciudadanos. Pero es la ley, y mientras la Corte Constitucional no diga otra cosa, hay que respetarla.Es lo que parece haber pasado: que la ley, como usted dice, dejó espacios muy amplios de actuación a la comisión técnica de encuestas. Entonces, bajo cualquier pretexto, se puede ahora cuestionar la metodología de una encuestadora. Por ejemplo, porque por razones políticas no gusten sus resultados…Eso es exactamente lo que sucedió, y lo que nosotros estamos haciendo es defender nuestro punto de vista con todas las explicaciones que respaldan nuestra metodología. Si nuestras encuestas en Atlas Intel no fueran buenas encuestas, robustas, con bases científicas, no tendríamos la trayectoria que hemos construido y que nos permitió ser la encuestadora más precisa en dos ciclos electorales consecutivos en los Estados Unidos, en tres ciclos en Argentina, en las elecciones de consultas este año en Colombia. LEA TAMBIÉN Sin embargo, los señalan, señor Andrei, de una cantidad de defectos metodológicos. Como que su encuesta es un sondeo no probabilístico. En cortico, ¿qué significa eso?De hecho, tengo un punto de vista divergente de la comisión técnica en relación con esto del sondeo no probabilístico, entendido como la imposibilidad de establecer la probabilidad de inclusión en la muestra. No es el caso de nuestras encuestas: nosotros sí buscamos establecer estas probabilidades y ajustarnos en relación con ellas. Lo que la comisión técnica me parece que entiende, en términos de su lectura de la ley, es que solo las encuestas presenciales, que tienen un plan muestral predefinido en términos territoriales, son encuestas probabilísticas. Las implicaciones de esto serían, por ejemplo, que ninguna de las encuestas realizadas en Europa en países como Francia, Italia, Inglaterra, o en los Estados Unidos, a lo largo de los últimos 20 años, serían encuestas. Implicaría que toda la Unión Europea y los Estados Unidos son periferias donde no existen encuestas probabilísticas, y por tanto no se hacen encuestas, solo sondeos. La conclusión es absolutamente absurda.Si Atlas Intel no tuviera bases científicas robustas, no sería la encuestadora más precisa en varios procesosAndrei RomanFundador de Atlas IntelAnte toda la avalancha de los avances tecnológicos en informática, ‘big data’, telefonía móvil, internet, inteligencia artificial, ¿cómo puede seguir teniendo un valor tan grande una entrevista presencial?Todos los métodos tienen sus méritos y sus desafíos, no existe uno perfecto. También, de hecho, trabajamos en Colombia con encuestas presenciales, además de digitales. Son métodos alternativos para llegar al mismo objetivo, que es medir la realidad social, y, básicamente, estimar una verdad sobre la situación electoral, que solamente es una verdad. Los métodos son imperfectos, pero es muy importante, por cuenta de esto, estudiar con mucha atención y con mucho rigor cómo mejorar los métodos y hacer la mejor aplicación posible de cada uno de ellos.¿Qué quiere decir usted cuando afirma que un sondeo es básicamente una mala encuesta?Que es una encuesta que no tiene robustez metodológica en términos de lograr garantizar una muestra representativa de la población. En general, son estudios que no tienen criterios de calibración muestral a partir de dimensiones de representatividad. Un sondeo no permitiría, por ejemplo, equilibrar una muestra en términos de criterios socioeconómicos, edad, nivel educativo y otros criterios de representatividad. LEA TAMBIÉN Captar participantes en entornos digitales, como hacen Atlas Intel y otras empresas, ¿por qué se dice que se acerca más a un sondeo que a una encuesta?Quizás porque es posible realizar sondeos por el mismo método, pero esto no quiere decir que sea un sondeo. De hecho, nosotros buscamos entender las probabilidades de inclusión dentro de la muestra, garantizamos una selección aleatoria, estimamos probabilidades de inclusión, asignamos factores de expansión y garantizamos una muestra representativa a partir de este proceso de calibración. El mejor argumento es que si en elecciones consecutivas, en Estados Unidos, Hungría, Brasil, logramos llegar muy próximos a los resultados de las elecciones, mucho más que otros estudios, básicamente, esto prueba que no se trata de un sondeo, sino que es una encuesta.Al final del día, el nombre del juego para una marca encuestadora es su prestigio. Sobre su capacidad de acertar es que se juega su credibilidad…Sí, pero desde mi punto de vista, es algo que debería decidirse en términos de una competencia en un libre mercado. Si las empresas no logran buenos resultados, deberían ser penalizadas por la opinión pública y por sus contratantes; empresas que tengan un mal desempeño deberían perder espacio, prestigio y simplemente no poder mantener sus clientes y su influencia en los medios. No veo absolutamente necesaria la intervención de una comisión, o de un consejo electoral, para garantizar eso. Por esa razón, en la gran mayoría de países democráticos esto no sucede. LEA TAMBIÉN Sí, eso me decían sus colegas de otras encuestadoras: que en muchos países del mundo no existen las restricciones y exigencias que hay en Colombia, teniendo en cuenta que el prestigio de una encuestadora y que la vuelvan a contratar sus clientes depende no de la ley, sino de cuánto se acerque a los resultados finales…Sí, de hecho, no existe ningún otro país que tenga una legislación semejante.Mirando el último ‘tracking’ de Atlas Intel, Iván Cepeda pasaría a segunda vuelta, como dicen todas las encuestadoras; pero según ustedes, Abelardo sería su competencia. ¿Afectaría mucho la credibilidad de Atlas Intel si llega a ser Paloma, y no Abelardo, la que llegue a segunda vuelta a competir contra Cepeda?Sí, evidentemente la afectaría. Pero eso no va a pasar.MARÍA ISABEL RUEDAEspecial para EL TIEMPO Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.