El Salvador enfrentó en 2025 olas de calor superiores a 40° Celsius, según datos de la Organización Meteorológica Mundial. (AP Photo)Durante 2025, El Salvador atravesó una serie de eventos climáticos extraordinarios que afectaron a la población, la infraestructura y los principales sectores productivos del país. Los datos divulgados por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) muestran que el año estuvo marcado por una combinación de olas de calor, sequías prolongadas y riesgos asociados a fenómenos extremos.PUBLICIDADEntre febrero y mediados de marzo, El Salvador registró temperaturas superiores a los 40° Celsius en diferentes regiones del territorio. Esta ola de calor, que también abarcó otros países de Centroamérica, generó condiciones adversas para la salud pública, el bienestar de la población, con efectos especialmente severos sobre niños, adultos mayores y personas con problemas de salud previos.El informe de la OMM advierte que la gestión de recursos y la seguridad hídrica son retos claves ante el cambio climático en El Salvador. (Imagen Ilustrativa Infobae)La OMM indicó que la persistencia de estas altas temperaturas se combinó con una de las sequías más intensas que ha enfrentado el país en los últimos años. La falta de lluvias redujo la disponibilidad de agua en ríos, lagos y embalses, afectando directamente el abastecimiento para uso doméstico, la agricultura así como el sector ganadero. PUBLICIDADLas comunidades rurales fueron las más impactadas, enfrentando dificultades para acceder al agua potable y limitaciones para el riego de cultivos.El informe de la OMM detalla que el periodo seco incrementó el riesgo de incendios forestales, fenómeno que se manifestó en varios puntos del país. La vegetación seca sumada a las altas temperaturas facilitaron la propagación de incendios, con consecuencias para los ecosistemas y las familias que habitan cerca de zonas boscosas.PUBLICIDADFactores climáticos y la proliferación de vegetación contribuyen al auge de incendios forestales y de maleza en el territorio salvadoreño. (Cortesía: Secretaría de Prensa)Según el organismo internacional, los riesgos climáticos que enfrenta El Salvador no solo se limitan a las olas de calor y la sequía. El país también está expuesto a un rápido aumento del nivel del mar en el litoral, una tendencia que supera el promedio mundial. Esto incrementa la amenaza de inundaciones costeras, erosión que se traducen en daños a comunidades, hábitats marinos, afectando la vida y las actividades de quienes dependen del mar.PUBLICIDADEl informe advierte sobre la frecuencia de lluvias intensas e inundaciones en el país. Estos eventos, aunque menos persistentes que la sequía, han causado daños en infraestructuras de viviendas, caminos, han tenido consecuencias humanitarias en zonas urbanas y rurales. La OMM resalta que la vulnerabilidad de El Salvador se agrava por la recurrencia de estos episodios, que pueden alternarse con periodos de sequía.El fenómeno de la acidificación y el calentamiento de los océanos es otro factor de riesgo señalado en el documento. El aumento de la temperatura favorece la alteración química del mar afectan a los ecosistemas marinos, por consecuencia también a la pesca, actividad fundamental para muchas comunidades costeras salvadoreñas. Estas variaciones impactan la biodiversidad, seguridad alimentaria.PUBLICIDADEl calentamiento y la acidificación de los océanos afectan la biodiversidad marina y ponen en riesgo la pesca salvadoreña. (Foto archivo Infobae)La OMM subraya que el aumento sostenido de las temperaturas y la presencia de fenómenos extremos como olas de calor, sequías o lluvias intensas representan un desafío para la gestión de recursos en el país. La combinación de estos factores obliga a una atención constante sobre la seguridad hídrica, la protección de infraestructuras y el respaldo a los sectores más vulnerables de la población.Durante 2025, El Salvador evidenció cómo los cambios en el clima global se reflejan en el día a día de millones de personas, con repercusiones directas en la vida cotidiana, la economía y el ambiente natural. Los datos de la OMM muestran que el país permanece en una zona de riesgo ante los efectos del calentamiento global y la variabilidad climática.PUBLICIDAD