El seleccionador, Chus Mateo, dirige una convocatoria con 11 de las jóvenes promesas que se forman en la Liga universitaria de Estados Unidos

Son las 11 de la mañana cuando un grupo de adolescentes comienza un entrenamiento de baloncesto en la Escuela IDEO en Madrid. Son 14 chavales de 20 años o poco más a quienes los niños del colegio observan a través de unas puertas de cristal. Los jóvenes visten la camiseta de España y en la banda observa el seleccionador nacional absoluto, Chus Mateo. Se trata de un campus que la Federación ha puesto en marcha durante cinco días, entre el sábado pasado y este miércoles, para reunir a algunos de los talentos que se forman en la Liga universitaria de Estados Unidos (NCAA), seguir su evolución, refrescar la idea de juego y el método de trabajo de la selección y hacerles ver que siguen bajo el radar pese a que se formen al otro lado del océano.

Entre los 14 convocados, 11 compiten en la NCAA, uno en Primera FEB y dos en la Liga U, la competición para menores de 22 años que se ha estrenado esta temporada y que este domingo coronó como primer campeón al Real Madrid ante el Barça. Son promesas como Álvaro Folgueiras (Iowa Hawkeyes), Rubén Domínguez (Texas A&M Aggies) y Jordi Rodríguez (Cincinnati Bearcats), chicos que superan los 20 años y ya no están disponibles para las selecciones de formación, pero que crecen en EE UU y apuntan al futuro de un combinado absoluto en proceso de renovación.