Apple sostiene que la IA no es una función superficial que pueda añadirse o quitarse sin consecuencias.

(Imagen Ilustrativa Infobae)Apple respalda a Google frente a la Unión Europea por restricciones a la IA en Android, en un movimiento inesperado que revela el alcance de la tensión regulatoria en el continente. Europa ha tomado la delantera en la creación de marcos normativos tecnológicos, obligando a las grandes tecnológicas estadounidenses a replantear sus estrategias y, en algunos casos, a unir fuerzas frente a regulaciones que consideran amenazantes para sus modelos de negocio. PUBLICIDADEuropa ha asumido el papel de laboratorio normativo global en tecnología, situando a empresas como Apple y Google en el centro de la discusión. La Comisión Europea no solo fiscaliza la competencia, sino que busca imponer nuevas reglas que afectan directamente la manera en que los sistemas operativos móviles integran la inteligencia artificial. Apple ve en las exigencias de la UE un riesgo claro para la identidad y la seguridad de sus plataformas.

REUTERS/Abdul Saboor El debate ya no se mantiene en los tribunales, sino que se traslada a los despachos regulatorios, donde se decide el futuro del acceso y la interoperabilidad de las plataformas digitales. PUBLICIDADEl escenario actual enfrenta a las corporaciones con normativas que persiguen la homogeneización de la innovación y la apertura obligatoria de sus ecosistemas. Estas medidas, impulsadas bajo la Ley de Mercados Digitales, buscan que cualquier actor relevante del mercado pueda acceder a la infraestructura tecnológica de terceros en igualdad de condiciones con los servicios propios del sistema. Apple, tradicionalmente celosa de su control sobre la experiencia de usuario y la arquitectura de sus dispositivos, ve en estas exigencias un riesgo claro para la identidad y la seguridad de sus plataformas. PUBLICIDADApple respalda a Google frente a la Unión Europea por restricciones a la IA en Android.