La Comisión persigue que la matriz de Google no ahogue a la competencia en los primeros compases del desarrollo de esta tecnología
La Comisión Europea aprieta el paso en su despliegue de las normas para el mercado digital. Este martes ha puesto en marcha un procedimiento para obligar a Alphabet para que su sistema operativo para móviles, Android, esté abierto a otras herramientas de inteligencia artificial. “El objetivo es garantizar que los proveedores terceros tengan las mismas oportunidades de innovar y competir en el panorama de la inteligencia artificial, en rápida evolución, en los dispositivos móviles inteligentes”, apunta el comunicado de Bruselas.
Este paso recuerda al que ya dio el departamento de Competencia, que dirige la española Teresa Ribera, hace algo mas de un año con Apple. Entonces puso en marcha un procedimiento que acabó obligando a abrir el sistema operativo de los iPhone y los iPad. Tanto aquel paso como este fuerzan a las empresas a cambiar el modelo de negocio para no ahogar a sus competidores por la vía de los hechos. Para esto se basan en el reglamento de mercados digitales (DMA, por sus siglas en inglés) que permite a la Comisión actuar rápido cuando se detectan los posibles problemas de competencia imponiendo medidas sin esperar al desarrollo de una investigación, algo que puede tardar años y acabar por hacer inútil la sanción si acaba por concluirse que la empresa expedientada incumplía las leyes del mercado.






