La venta ambulante representa gran parte del segmento de cuentapropistas de baja calificación. (AP Foto/Natacha Pisarenko)Los cambios económicos que atravesó la Argentina durante el Gobierno de Javier Milei transformaron el mercado laboral. En los últimos dos años, “uno de los rasgos más sobresalientes de las reconfiguraciones que está sufriendo el mercado de trabajo es el crecimiento de puestos ligados a la informalidad, fundamentalmente en la modalidad de cuentapropismo”, según señaló un informe del Instituto Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires.“Nueve de cada diez puestos generados en este período son precarios, sin relación de dependencia, sin protección social y con ingresos que promedian el 45% de lo que percibe un trabajador registrado. No hay creación de empleo genuino; hay sustitución de empleo de calidad por ocupaciones de subsistencia”, afirmó el reporte titulardo “Derrame invertido: la cascada regresiva”, elaborado por los investigadores Eduardo Chávez Molina, Mariana Sosa y José Rodríguez de la Fuente.PUBLICIDADEl título del informe alude a que el escenario actual muestra lo inverso a a “teoría del derrame”, que postula que el crecimiento en los estratos superiores de la sociedad se traslada progresivamente a los inferiores. En este caso, ocurre lo inverso, ya que lo que se derrama no es riqueza sino deterioro: “El resultado es una cascada regresiva: un proceso escalonado donde la precariedad se propaga de forma encadenada. Los ocupados de ingresos insuficientes no son una anomalía del sistema, parecen ser el destino actual de ese derrame invertido”.
La transformación del mercado laboral: 9 de cada 10 puestos creados en los últimos 2 años son de baja calificación
Creció el segmento de los cuentapropistas de baja calificación y su avance no responde al uso de las plataformas online si no a empleos más precarios y sin registración. Hay 2,6 millones de argentinos en esa condición.













