Hay una metáfora en política que no tiene un origen claro, pero es bastante precisa para describir la dinámica de las luchas internas que terminan liquidando un proyecto político. Si encerrás varios escorpiones venenosos en un frasco, más que intentar sobrevivir, terminan atacándose unos a otros hasta la muerte. La guerra de trolls entre Las Fuerzas del Cielo, con Santiago Caputo a la cabeza, y el karinismo conducido por Martín Menem en las redes no parece tener ningún tipo de sentido práctico y debilita aún más a un Gobierno que no encuentra el rumbo. ¿Podrán los escorpiones superar su propia naturaleza y dejar de atacarse unos a otros o la dinámica de la propia interna será el desencadenante de la derrota libertaria en las próximas elecciones? Primero vamos a explicar lo sucedido por si alguien se lo perdió. El destape del caso Rufus se produjo por un error técnico y un descuido digital en el manejo de las redes sociales. El paso a paso de cómo se descubrió la vinculación de Martín Menem con la cuenta anónima ocurrió de la siguiente manera: la cuenta @PeriodistaRufus publicó un tuit con críticas directas hacia Santiago Caputo y su entorno. Para respaldar su argumento o difundir un contenido específico, el usuario incluyó en la publicación un enlace que derivaba a un posteo de la plataforma Instagram. Al hacer clic en ese enlace de Instagram desde la plataforma X, el sistema abrió una ventana de previsualización que expuso los datos de origen. Debido a las funciones de sincronización de la aplicación, cuando un usuario comparte un link teniendo su propia sesión de Instagram iniciada, la plataforma deja un rastro digital que invita al receptor a "seguir" a la persona que envió o generó ese enlace original.