Análisis Exclusivo suscriptores El informe anual de Provea advierte cómo el nuevo tablero político del país no ha significado un avance real de recuperación democrática.Aunque no se refirieron explícitamente a Delcy Rodríguez, Provea manifestó su temor de que el Tribunal Supremo continúe obviando la declaración de falta absoluta de Nicolás Maduro. Foto: EFE / EL TIEMPO / PROVEACORRESPONSAL DE EL TIEMPO EN CARACAS17.05.2026 23:01 Actualizado: 17.05.2026 23:01

A pesar de las “altas expectativas” que hay en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, el país corre el riesgo de consolidar un modelo de “tecnocracia autoritaria”, un sistema que prioriza la seguridad jurídica para la inversión extranjera y la estabilización comercial, manteniendo intacto el aparato represivo contra los ciudadanos. LEA TAMBIÉN Esa es la principal conclusión del informe anual de la ONG venezolana Provea, presentado el jueves y titulado “El eclipse de la Constitución”.Oscar Murillo, coordinador general de Provea, señaló que la captura de Maduro por parte de Estados Unidos generó un nuevo tablero político en el país, pero no ha significado un avance real en la recuperación democrática, cuando, según Murillo, el marco normativo que sustenta la persecución sigue vigente.“Existe un riesgo de que la estabilización se centre en brindar garantías a la inversión extranjera, dejando de lado los derechos. El marco represivo sigue igual. Las decisiones económicas y legislativas marcan una transición hacia un modelo más ordenado, pero no necesariamente más transparente y, menos aún, respetuoso de los derechos humanos”, advirtió el coordinador.La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez (C). Foto: AFPPara Provea, este “nuevo momento” que vive Venezuela podría ser simplemente una mutación del autoritarismo cuando el poder actual ralentiza y distorsiona la transformación institucional. “Esta transformación no tiene en el poder su principal aliado. Por el contrario, es una misión de la sociedad civil impulsar que se restablezca la vigencia de la Constitución”, enfatizó Murillo en diálogo con este diario.El fin de una ‘década oscura’ con futuro inciertoEl informe califica el periodo reciente como la culminación de una “década oscura”. El desconocimiento de los resultados electorales en 2024 derivó en una represión que se recrudeció durante 2025.Y es que las cifras presentadas por la ONG reflejan una crisis de derechos humanos profunda y sistémica. “El año pasado Provea contabilizó que 336 personas fueron asesinadas por fuerzas policiales y militares, en especial personas pobres, lo que sigue un patrón ya establecido”, indicó Lissette González, investigadora de Provea. LEA TAMBIÉN También recibieron 659 denuncias de torturas y tratos crueles o degradantes y se evidenció un “alarmante” incremento del 196 por ciento en las desapariciones forzadas con respecto a 2024. “Hubo casos en que la desaparición superó los 100 días”, destacan.De igual manera, durante 2025 las detenciones políticas aumentaron 102 % en comparación con el promedio histórico y más de 130 dirigentes sindicales fueron detenidos arbitrariamente.Aunque el informe se centra en los datos del año pasado, Provea incluyó dentro de su análisis los primeros cuatro meses de 2026.La organización sostiene que cualquier intento de estabilización será frágil si no se desmantela el andamiaje construido en las últimas dos décadas.Nicolás Maduro, depuesto dictador de Venezuela. Foto: EFEA este panorama se suma una crisis humanitaria que no cesa. Provea denunció que comunidades indígenas continúan muriendo por enfermedades prevenibles como malaria y tuberculosis, mientras los salarios y pensiones permanecen estancados frente a una crisis económica crónica.Respecto a la Ley de Amnistía, promulgada en enero por la encargada del país, Delcy Rodríguez, con miras a indultar a los presos políticos, la ONG la calificó de “insuficiente” debido a su aplicación discrecional, exigiendo la liberación plena e incondicional de todos los detenidos por motivos políticos que, según la organización independiente Foro Penal, suman 457 hasta el 4 de mayo.Un llamado a la resistencia civilLa presentación de este informe anual contó con la participación de varios excarcelados y grupos que piden la libertad de los prisioneros. Entre los asistentes estuvo el expreso político Javier Tarazona, quien reforzó el mensaje de resistencia: LEA TAMBIÉN “Si el poder ha usado la ley para oprimir, nosotros usaremos la verdad para ser libres. La dignidad no se negocia y los derechos humanos no son una concesión del Estado, son nuestra propia esencia”, dijo Tarazona, quien al momento de ser detenido era coordinador de la organización Fundaredes, que por años ha denunciado la presencia de grupos armados colombianos en territorio venezolano.Tarazona, quien además es educador, relató con la voz quebrada que fue sometido a tratos crueles como celdas de castigo, así como tratos degradantes al estar 47 días sin bañarse.“Convertimos esa oscuridad en luz”, relató el docente a las personas que asistieron a la presentación del informe en la Universidad Central de Venezuela, en Caracas.Aunque no se refirieron explícitamente a las decisiones de Delcy Rodríguez, Provea manifestó su temor de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) continúe obviando la declaración de falta absoluta de Nicolás Maduro, impidiendo el retorno al hilo constitucional.Policía utiliza gases lacrimógenos contra manifestantes durante una protesta en Caracas. Foto:AFP“Ningún proceso de liberación económica sin libertades democráticas es cónsono con los derechos humanos”, sentenció Murillo. “La democracia es la condición de posibilidad para la recuperación de la dignidad humana”.Lo que sí hizo el TSJ esta semana fue aumentar el número de magistrados de 20 a 32. La Sala Constitucional (una de las más importantes porque interpreta la Constitución) pasó de cinco a siete jueces. El resto de las salas estarán compuestas por cinco jueces.La preocupación de los analistas y expertos es que precisamente la sala más importante ahora tenga más jueces para avalar al chavismo.EE. UU. y la prioridad petroleraActualmente Venezuela atraviesa un periodo de incertidumbre. Bajo el tutelaje de Estados Unidos se han reformado leyes como la de Hidrocarburos y Minas, permitiendo que crezca el interés de las transnacionales en retornar al país suramericano.Por otro lado, la producción petrolera ya supera los 1’200.000 barriles diarios, lo que ha incrementado los ingresos a la nación, aunque el dinero por renta petrolera está siendo manejado por Estados Unidos y auditado por KPMG, según dijo en una entrevista reciente el secretario de Estado de ese país, Marco Rubio, quien también dio a entender que en lo inmediato no habrá elecciones en Venezuela, pero sí en el futuro. LEA TAMBIÉN Según el economista y profesor universitario Hermes Pérez, los ingresos por venta de crudo en 2026 podrían aumentar en más del doble frente a 2025. El año pasado el país recibió 18 millones de dólares y este año se calcula que el ingreso sea de unos 40.000 millones de dólares. Sin embargo, eso no ha servido para aumentar el salario mínimo de los trabajadores del país.ANA MARÍA RODRÍGUEZ BRAZÓN - Corresponsal de EL TIEMPO - Caracas Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.