Por Tutatis! ¡Están locos estos polacos! Obélix resiste en su pequeña aldea gala al invasor y, por el momento, el compañero de aventuras de Astérix no se convertirá en una marca de munición, tal y como pretendía una empresa de armas polaca. El Tribunal General de la UE (TGUE) ha invalidado la decisión de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO, por sus siglas en inglés) y ha dado la razón a la editorial francesa Les Éditions Albert René, propietaria de los derechos de Astérix y Obélix, complicando las pretensiones de la entidad polaca Works 11 de aprovechar la fama del héroe del cómic para bautizar una extensa lista de productos, desde proyectiles, tanques y ametralladoras hasta lanzagranadas y gas pimienta.La decisión anula el fallo previo de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), que inicialmente había permitido el registro de la marca para comercializar material bélico. El conflicto comenzó en el 2020, en plena pandemia, y mucho antes de que la UE iniciara su campaña de rearme. En septiembre de ese año, esta empresa de Katowice presentó formalmente ante EUIPO una solicitud para registrar “Obelix” como marca comercial para todos estos diferentes tipos de armas, tal vez pensando que, como la fuerza sobrehumana de Obélix se convirtió en la mayor defensa de los galos contra los romanos tras caerse de pequeño cayó en la marmita del druida Panorámix, su nombre inspiraría a los vendedores a confiar en sus artefactos.Una empresa polaca había registrado su nombre para bautizar proyectiles, tanques o ametralladorasLa EUIPO inicialmente lo permitió. En el 2022 la marca quedó registrada formalmente, y fue entonces cuando el caso llegó a la editorial francesa Les Éditions Albert René, donde entraron en cólera. ¿Cómo iba a ser Obélix un vendedor de obuses? La casa, propietaria de los derechos de los personajes de Uderzo y Goscinny, pasó a la ofensiva legal presentando una solicitud para anular este registro, argumentando que su Obélix ya constituye una marca anterior –registrada en los años noventa– para productos que nada tienen que ver con las armas, como libros, las películas o juguetes.Pero la EUIPO hizo oídos sordos a estas protestas, y se mantuvo en su decisión original de permitir el registro a la compañía polaca. En diferentes decisiones, consideró que, como las armas y los cómics eran productos tan dispares no había riesgo de que el público se confundiera. La EUIPO veía poco probable que un ejército o un policía comprase armamento pensando en el amigo Astérix, por lo que no se establecería ningún “vínculo” entre ambas marcas.La editorial francesa no se contentó con estas explicaciones y lo elevó a la justicia comunitaria. El TGUE, en su pronunciación, les da la razón y corrige a la EUIPO, al decir que la entidad comunitaria “llevó a cabo un examen erróneo e incompleto de las pruebas destinadas a demostrar la notoriedad de la marca anterior”. El fallo critica que no se tuviera en cuenta el éxito masivo de la franquicia, incluyendo los ingresos mundiales de las películas de Astérix & Obélix , como prueba de su renombre excepcional en la Unión Europea. Y la popularidad de los irreductibles galos no está caducada: el último álbum de Astérix, Astérix en Lusitania , se publicó a finales del 2025 y logró el mejor lanzamiento de la famosa serie en 20 años, con 1,65 millones de ejemplares vendidos en dos meses.También tiene en cuenta que se trata de un nombre inventado, único, “que no existe en ningún idioma” y que ha sido utilizado “exclusivamente” por la editorial y ha controlado las licencias durante 60 años. Por lo tanto, la relación entre ambos productos sería inevitable, aunque se trate de sectores tan evidentemente dispares y por lo tanto la marca de armas polaca podría aprovecharse indebidamente de la fama positiva del personaje de ficción del guionista René Goscinny y el dibujante Albert Uderzo.Ahora, la EUIPO deberá emitir una nueva recomendación sobre el registro de la empresa polaca siguiendo estas recomendaciones, lo que en la práctica significa que Works 11 perderá el derecho a comercializar proyectiles bajo el nombre Obélix aunque todavía podría presentarse un recurso ante el Tribunal de Justicia de la UE, una instancia superior en Luxemburgo.Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).
Obélix resiste al invasor polaco
La justicia europea rechaza que el héroe del cómic pueda ser una marca de armas






