El dato de inflación de abril, la primera baja mensual en los últimos 10 meses, pone a los inversores ante una nueva disyuntiva. Con tasas en pesos que aún están por debajo de la inflación proyectada y en un escenario de apreciación del tipo de cambio, en los últimos meses la cobertura inflacionaria había comenzado a tomar cierto protagonismo. Sin embargo, ahora la apuesta apunta a recalibrar los portafolios.El dólar minorista acumula una suba de 1,1% en las dos primeras semanas de mayo, pero la desaceleración del ritmo de compras del Banco Central desde que empezó el mes parece dar la pauta de que el Gobierno busca defender cierta estabilidad del tipo de cambio cercana a la zona de los $1.400.Al mismo tiempo, las tasas en pesos descendieron al nivel del 20% anual, por lo que mantienen su sesgo negativo frente a la proyección de inflación para este año.En este contexto, en el mercado comienzan a preguntarse por el equilibrio de los pesos en el mercado y la continuidad, o no, de las estrategias de carry trade, que explicaron buena parte de la calma cambiaria del primer cuatrimestre del año.“El BCRA parece estar usando la tasa de interés como un ancla parcial: fija un piso nominal en pesos para esterilizar la liquidez excedente a dicho valor y permitir que la acumulación de reservas sea consistente con los valores actuales del tipo de cambio. Pero ese piso luce bajo frente a las expectativas de inflación, probablemente porque la autoridad monetaria también busca evitar un endurecimiento excesivo de las condiciones financieras, en un contexto de actividad débil y crédito apagado”, explicaron en la consultora Outlier.“En la práctica, esto implica jugar a que la tasa vuelva a ser positiva en términos reales cuando la inflación baje claramente por debajo del 2% mensual. Hasta que eso ocurra, la tasa no alcanza como único instrumento y debe ser complementada, para que el techo de facto del tipo de cambio sea creíble, con intervenciones en futuros, títulos dollar-linked y/o con una regulación del ritmo de compras de reservas”, añadieron respecto a la nueva estrategia monetaria del Gobierno.En GMA Capital coincidieron con la lectura: “El BCRA impone un piso del 20% TNA a las tasas cortas y el tipo de cambio se sostiene por el flujo estacional de divisas. Ese flujo, sin embargo, tiene fecha de vencimiento. Cuando se diluya, el programa deberá calibrar: sostener tasas para defender el ancla o tolerar algo de movimiento cambiario apostando a un pass-through acotado. Cómo se resuelva esa ecuación será la clave de los próximos meses”.Aunque el mercado ve que la inflación continuará su senda descendente, no cree que quiebre el piso del 2% en los próximos meses. Por eso, las posiciones de cobertura inflacionaria logran mantener su protagonismo.Mateo Reschini, jefe de research de Inviu, señaló: "Seguimos viendo valor relativo en instrumentos CER frente a títulos a tasa fija, particularmente en los tramos cortos de la curva donde el riesgo de duration es más acotado. La combinación de breakevens (punto de equilibrio) exigentes, expectativas de inflación posiblemente demasiado optimistas y un contexto donde el BCRA podría eventualmente necesitar sostener tasas reales positivas para evitar presión cambiaria, nos lleva a mantener cautela sobre estrategias puramente de carry trade y a privilegiar cobertura inflacionaria a bajo costo implícito.En la misma línea, Damian Vlasich, de IOL, afirmó: “Mantenemos una postura cauta respecto a las curvas en pesos. Nos sentimos cómodos dentro del tramo medio de la deuda CER por su cobertura, dado el comportamiento del índice de precios en los últimos meses y las expectativas de que la inflación se mantenga cerca del 2,0%. Dicho esto, nuestro “top pick” es TZXO6, el ticket del Bono del Tesoro Nacional en Pesos Cero Cupón con ajuste por CER,con cobertura de inflación hasta agosto”.