Giro de ItaliaEl dan�s consigue su segunda victoria en la ronda italiana en una nueva etapa con fin en altoVingegaard celebra su victoria en el Giro.AFPActualizado Domingo,
mayo
18:17Todav�a sin el rosa, Jonas Vingegaard, de azul, domina a su antojo y sin prisas el Giro. Segunda llegada en las alturas de un puerto de primera y segunda victoria de etapa para el peque�o gran dan�s. Las dos jornadas hasta ahora m�s exigentes y elocuentes de la carrera han conocido el mismo vencedor. Todo un resultado. Todo un pron�stico. Casi, s�lo casi, toda una certeza.Etapa entre Cervia y Corno alle Scale. Bastante larga (184 kms.) y te�ricamente de un monopuerto. Una llanura un poco falsa porque no paraba de subir casi insensiblemente, como quien no quiere la cosa. Pero a la velocidad a la que se viajaba (49,6 por hora en esa primera hora y 46 sostenido m�s adelante) iba haciendo mella.La carretera se iba engallando, los corredores superaron una cuesta breve pero picuda, no puntuable. Y, mirando hacia el frente, que ya era como mirar hacia arriba, se enfrentaron a los �ltimos 50 kms. Por entonces pedaleaban por delante 11 hombres, resultado del reagrupamiento de un par de escapadas: Milesi, Rubio, Bais, Ballerini, Loland, Geens, Marcellusi, Naberman, Ciccone, Aerts y Ulissi. En las sucesivas "fugas de las fugas" acabar�an sucumbiendo todos tras superar el puerto de Querciola, de 3� con �nfulas. Con 11 kms. al 4,3% de pendiente media y con un pico del 16%, pod�a ser perfectamente de 2�. Ya s�lo coronaron cinco: Rubio, Ulissi, Aerts, Milesi y Ciccone.Un breve descenso de dos kil�metros y la carretera se encabrit� en el Corno alle Scale, 108 kms. al 6,1% de pendiente media y un pico del 15%. El Decathlon, tirando y tirando, hab�a hecho desde el principio su valiente apuesta por Felix Gall. Le dio resultado. Bueno, hasta cierto punto. Con la carretera ya poni�ndose de manos todo el tiempo, cayeron uno a uno, como fruta madura, los escapados. Los �ltimos, Rubio y Ciccone cuando Gall atac� y s�lo le sigui� Vingegaard, que no atend�a a los requerimientos de relevar.El dan�s ten�a el absoluto control del espacio y el tiempo. Bajo el tri�ngulo del �ltimo kil�metro, demarr� para ganar sin dar la impresi�n de exprimirse. Gall s� iba exprimido, pero ahora mismo parece el m�ximo aspirante a ser segundo, pese a que Eul�lio salt� como un cohete desde la parte trasera del grupo para hacer quinto y conservar el rosa. Pellizzari dio el petardazo. Enric Mas quiz�s no acabe este Giro.Vingegaard ofrece al final de la primera semana el aspecto de un ganador aplazado por la obligatoriedad de cumplir el programa de 21 escalas. Incluso as�, la historia del ciclismo, los gajes del oficio y las voces de los rivales, roncos pero no mudos, obligan a mostrar prudencia a la hora de anunciar con tanta antelaci�n un ganador seguro. "Omnes viae Romam ducunt". Todos los caminos conducen a Roma para Vingegaard. Pero todav�a hay que recorrerlos. Y �l lo sabe mejor que nadie.El Giro descansa el lunes a la espera de la contrarreloj del martes Viareggio-Massa, de 42 kms., una distancia inusualmente larga en estos tiempos. Marcar� diferencias.










