Las recientes lesiones de Gonzalo Montiel, Seba Driussi y Aníbal Moreno -tres jugadores titulares indiscutidos- son casi una muestra necesaria para explicar porque River puede salir campeón. Es que desde esa malaria, desde otras dificultades y desde tantos momentos que salieron mal, el equipo del Chacho Coudet llegó a esta final y está puntero e invicto en la Copa Sudamericana. En sus defectos o sus desperfectos radica una virtud que es la capacidad para sobreponerse como si tuviera la necesidad de sufrir.

River le ganó a Rosario Central y se clasificó a la final del Torneo Apertura 2026

Ya desde el vamos, desde la primera página, hay que contar mala noticias. Es más, la llegada de Eduardo Coudet es hija directa de una suceso lamentable y triste que fue el fin del ciclo de Gallardo. Por tanto, el Chacho, tuvo que hacerse cargo de una situación donde ni siquiera tuvo la posibilidad de sumar jugadores. Empezó manejando un auto que no conocía y al que tuvo que adaptarse sin tiempo ni recursos elegidos por él mismo.

Educardo "Chacho" Coudet

Luego, se tuvo que bancar el Chacho, salir a ganar para recuperar esos aires que estaban maltrechos por mucha derrota bajo la exigencia de hacerlo con buenos modales. Tuvo que soportar y superar la exigencia de usar los cubiertos adecuados cuando el equipo estaba muerto de hambre. Le pidieron a un equipo casi desnutrido de victorias que sea prolijo, se siente derecho, use servilleta y respete las reglas. Con eso también tuvo que lidiar el DT.