El Gobierno israelí aprobó el pasado 8 de febrero anular una ley jordana de 1953 que impedía a las personas no árabes comprar tierras en Cisjordania, una medida que forma parte de un conjunto de leyes con las que el ejecutivo del primr ministro, Benjamín Netanyahu, pretende afianzar el dominio israelí sobre estos territorios palestinos."Estamos profundizando nuestras raíces en toda la tierra de Israel y enterrando la idea de un Estado palestino", señalaba el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, que es también un colono más, cuando fue derogada la ley hace más de tres meses, en un acto que contó, además, con la presencia del ministro de Defensa, Israel Katz.
La ley derogada, de hace 73 años, era de los tiempo en los que Jordania administraba Cisjordania. Limitaba la compra de tierras privadas por parte de los judíos aspirantes a colonos, que debían gestionar su interés con empresas registradas en la Administración Civil, el órgano del Ejército israelí que gobierna asuntos civiles en Cisjordania.
Lo cierto es que Israel, que comenzó a ocupar Cisjordania en 1967, profundiza cada vez más en la región, un territorio dividido en tres zonas desde hace más de 30 años. Dos de ellas están administradas por la Autoridad Palestina, mientras que Israel controla cerca del 23%. Además, los nuevos colonos son especialmente violentos con los residentes desde siempre en la zona y su llegada está creando todo tipo de incidentes.








