José Luis Gálvez se dirige a la prensa durante una conferencia, con la Wiphala y la bandera nacional de Bolivia como telón de fondo El portavoz de la Presidencia de Bolivia, José Luis Gálvez, informó el sábado que el Gobierno ordenó el repliegue de las fuerzas del orden tras el “éxito” del operativo ‘Corredor Humanitario’, el cual permitió el ingreso de oxígeno, combustible y medicamentos a la capital, en medio de bloqueos y enfrentamientos derivados de las protestas civiles y sindicales.Gálvez aseguró que la intervención de la policía y las Fuerzas Armadas no buscaba confrontar a los manifestantes, sino garantizar el abastecimiento de insumos esenciales para hospitales y servicios básicos.PUBLICIDAD“El objetivo humanitario era que los insumos críticos pudieran llegar inmediatamente a la ciudad y se ha conseguido. Queremos cuidar la vida de los enfermos y de los paceños”, afirmó el portavoz en conferencia de prensa.El vocero destacó la labor de los efectivos policiales y militares desplegados en las carreteras estratégicas bloqueadas. En ese sentido, señaló que las fuerzas del orden actuaron bajo criterios de contención y en todo momento sin uso de armamento letal.PUBLICIDADA su vez, Gálvez convocó a dialogar a la Federación de Campesinos de La Paz ‘Tupac Katari’, la Federación de Juntas Vecinales de El Alto (Fejuve) y la Confederación de Mujeres Indígenas ‘Bartolina Sisa’, tres sectores que aún mantienen protestas y bloqueos de caminos con el objetivo de consensuar un “plan de trabajo” y frenar la tensión social que afecta al país.“Todo (es) con el fin de entablar conversaciones, un diálogo productivo, para identificar las distintas necesidades que hay en la ciudad de El Alto (y) construir un plan de trabajo”, explicó Gálvez.PUBLICIDADUna persona camina por una carretera bloqueada con escombros en Achica Arriba (Bolivia). EFE/ Luis Gandarillas
Bolivia replegó a las fuerzas policiales y militares de las rutas estratégicas y pidió entablar un “diálogo productivo” a manifestantes
Los uniformados participaron en una operación que habilitó el paso de alimentos, oxígeno y combustible a ciudades afectadas por los bloqueos sindicales y civiles, y evitaron enfrentamientos directos con los manifestantes












