La Policía y las Fuerzas Armadas de Bolivia iniciaron este sábado una operación conjunta para despejar las principales rutas que permanecen bloqueadas en la zona andina desde hace 11 días por sectores campesinos de La Paz que exigen mejoras salariales y la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira.La operación, llamada "Corredor humanitario", moviliza desde esta madrugada a unos 2.500 agentes policiales y 1.000 militares, informaron por separado a los medios los comandantes de la Policía, Mirko Sokol, y de las Fuerzas Armadas, Víctor Hugo Balderrama, quienes acompañan el desplazamiento.
Sokol sostuvo que el operativo tiene "la única finalidad de liberar" las carreteras "y que los alimentos, los medicamentos, las ambulancias, el oxígeno (medicinal) puedan ingresar" a la ciudad de La Paz, la sede del Gobierno y el Legislativo nacional, permitiendo además "que los turistas que están varados en diferentes sectores (...) puedan retornar a sus países".
El jefe policial instó a los movilizados en las carreteras "que depongan actitudes" y que, "de manera pacífica puedan desbloquear" las rutas.
"No estamos yendo a enfrentar, de ninguna manera, simplemente a hacer el trabajo que nos corresponde de desbloquear las vías, garantizar la libre circulación y velar por los valores más fundamentales que están establecidos en la Constitución", manifestó.










