Es sabido que hasta ahora la única oposición seria al gobierno de Netanyahu en Israel eran los servicios secretos, el Mossad y el Shin Bet. Netanyahu decidió ahora finalmente ponerlos bajo su control, por lo que propuso como jefe del Mossad a Roman Gofman, un coronel de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) conocido por su brutal represión de los palestinos en Cisjordania, un hombre sin experiencia en inteligencia que ni siquiera habla inglés. Comprensiblemente me sorprendí cuando supe que mis escritos proporcionaban el fundamento intelectual de su actividad: “Gofman ha sido acusado en varias ocasiones de engañar a sus comandantes y actuar sin autorización. Como coronel de las FDI en la Cisjordania ocupada, manejó agentes palestinos en actividades clandestinas y no autorizadas. Y cree firmemente que tiene derecho a actuar, sin importar las reglas. Durante sus estudios militares, Gofman escribió que un comandante debe actuar a veces incluso sin autoridad formal, excediendo su mandato para cumplir la voluntad percibida de los responsables políticos, incluso cuando esa voluntad no ha sido explícitamente definida. Afirmó haber extraído el fundamento intelectual de este enfoque de los escritos del filósofo esloveno Slavoj Žižek, filósofo neo-marxista y autor conocido por condimentar sus numerosos libros, artículos y discursos con chistes obscenos y provocaciones políticamente incorrectas. En la adaptación de Gofman, un comandante militar opera dentro de un ‘espacio discursivo’, identificando un ‘punto de anclaje’ externo más allá de sí mismo y del sistema y actuando en consecuencia; en otras palabras, fuera de los límites.” No tuve que esperar mucho para las reacciones malintencionadas. Joerg Lau (que me atacó en 2003 como teórico que apoya el terrorismo) escribió: “Increíble: el próximo jefe del Mossad se inspira en –sí, lo adivinaron– Slavoj Žižek”. Y además está Scott Long: “El nuevo jefe del Mossad dice que toma su ‘fundamento intelectual’ de Slavoj Žižek. IMPOSTOR, ESE TRABAJO ME CORRESPONDE A MÍ”. En lo que me toca, no estoy seguro de cómo tomar la referencia de Gofman hacia mí: ¿seriamente, como una broma, con ironía (“utilizo precisamente al teórico conocido como defensor de los palestinos”)? Así que la tomaré literalmente, con toda ingenuidad. Es obvio que Gofman intenta proporcionar una justificación de cómo las FDI y los colonos violan sistemáticamente la ley (¡israelí!) para oprimir a los palestinos; de modo que no son los que resisten la ocupación quienes violan la ley impuesta, sino los propios órganos del Estado israelí los que violan sus propias leyes. Gofman es así la contraparte militar de Daniella Weiss, la “madrina” de los colonos de Cisjordania que durante décadas ha organizado la ocupación de tierras palestinas.
Israel como un abismo: cuando obedecer la ley y el orden es una verdadera subversión
Žižek analiza el ascenso del coronel Gofman como parte de una transformación más profunda del Estado israelí, y advierte sobre la consolidación de una lógica política y militar basada en la violencia ilegal, la expansión territorial y el debilitamiento deliberado de los límites institucionales. A partir de una inesperada referencia de Gofman a sus propios escritos, el filósofo esloveno desarrolla una crítica contra el avance del supremacismo, el desplazamiento de la legalidad democrática y la subordinación de los servicios de inteligencia a los intereses más radicalizados del gobierno.














