Actualizado Domingo,

mayo

01:18�Menuda nochecita se ha vivido en Viena! La final de la 70� edici�n de Eurovisi�n en el Wiener Stadthalle no ha dejado a nadie indiferente. Entre una atm�sfera de tensi�n pol�tica sin precedentes y la habitual dosis de locura musical, el festival ha regalado momentos que van directos a la historia (para bien y para mal) del certamen.El elefante en la habitaci�n se hizo notar. La participaci�n de Israel, representado por Noam Bettan y su tema Michelle, marc� el ritmo extra musical del festival desde meses antes, provocando el hist�rico boicot y la ausencia de cinco pa�ses clave (Espa�a, Pa�ses Bajos, Irlanda, Eslovenia e Islandia).A pesar de los esfuerzos de la televisi�n anfitriona, la televisi�n austr�aca, (ORF) por utilizar filtros de sonido ambiente para mitigar las protestas, los abucheos, silbidos y c�nticos de "Free Palestine" se colaron de forma inconfundible a trav�s de los micr�fonos de la retransmisi�n, al menos en YouTube, que es donde nos toc� verla a los espa�oles, pues Espa�a no participa ni tampoco retransmite. Eso s� hubo venganza, de las que duelen, con un mensaje en TVE a las nueve punto, justo cuando arrancaba la final de Eurovisi�n 2026: "El festival de Eurovisi�n es un concurso, pero los derechos humanos no lo son. No hay espacio para la indiferencia. Paz y Justicia para Palestina".Si hubiera que elegir un momento, desde luego ha sido el final de las actuaciones que han recordado a los grandes ganadores de la historia de Eurovisi�n. La �ltima canci�n en sonar era Nel blu, dipinto di blu, una de las canciones m�s famosas de Eurovisi�n del cantautor italiano Domenico Modugno y compuesta junto a Franco Migliacci y que represent� a Italia en 1958. En ese momento las miles de personas en el Wiener Stadthalle han comenzado a cantar el estribillo incluso cuando ya no sonaba la melod�a. Un momento en el que la piel se le ha puesto a muchos de gallina. Si algo ha quedado claro este a�o es que Europa ten�a ganas de fiesta dura. La tendencia de meter bases electr�nicas machaconas, luces estrobosc�picas y ritmos puramente fiesteros ha alcanzado su pico hist�rico. Como hist�ricas han sido las reacciones del representante de Dinamarca cada vez que un pa�s le daba los 12 puntos. Primero, quit�ndose las gafas y poniendo poses de Anna Winthour en El diablo viste de Prada; y despu�s, cuando se los ha dado Noruega, pasando del llanto, los besos a la pose er�tico festiva que animaba las siempre lentas votaciones del jurado. De las 25 canciones que saltaron al escenario de la final de Eurovisi�n 2026, una cantidad ingente de propuestas apostaron por convertir Viena en una discoteca a las tres de la ma�ana. Desde el subid�n industrial del brit�nico Look Mum No Computer (Sam Battle) con su arsenal de sintetizadores caseros, hasta las propuestas de los pa�ses del este, la final ha sido un desfile de drops electr�nicos, saltos en el escenario y coreograf�as pensadas para quemar la pista. �El festival de la canci�n ha sido, m�s que nunca, el festival del techno-pop! �Podr�amos decir que Sirat, la pel�cula espa�ola nominada a los Oscar, ha sido el esp�ritu de Eurovisi�n 2026? Podr�amos.Italia siempre es sin�nimo de elegancia, directo impecable y candidata al micr�fono de cristal. Sin embargo, las noches en directo las carga el diablo.Durante el cl�max de la actuaci�n italiana, en esa nota final donde el artista deb�a lucirse y emocionar a los jurados internacionales, la voz se rompi� por completo dejando escapar un sonoro "gallo". Las redes sociales, por supuesto, no tardaron ni dos segundos en recogerlo. Un peque�o patinazo de afinaci�n que rompi� la atm�sfera m�stica de la delegaci�n de la RAI y que probablemente les ha costado un buen pu�ado de puntos en el desglose final. El directo es as� de cruel.Se hizo rar�simo ver las votaciones y la final sin Espa�a en el cl�sico grupo de los intocables debido al boicot. El Big Five se ha quedado cojo temporalmente como el Big Four, cambiando las din�micas habituales de los gr�ficos de votaci�n.El representante de Reino Unido no solo cant�, sino que subi� al escenario parte de sus famosas y extra�as creaciones tecnol�gicas musicales. Una de las puestas en escena m�s originales, ruidosas y "frikis" (en el mejor de los sentidos) que se recuerdan en la delegaci�n brit�nica.Y qu� decir de los presentadores de Eurovisi�n 2026. Victoria Swarovski y Michael Ostrowski tuvieron la dif�cil tarea de pilotar una de las galas m�s tensas de la d�cada. El humor austriaco, a veces un poco seco, sirvi� de escudo para capear los momentos en los que el p�blico del Wiener Stadthalle se pon�a m�s ruidoso de la cuenta.Si alguien buscaba sutileza, Finlandia no estaba en el edificio. Su actuaci�n fue descrita por muchos comentaristas como "un concierto dentro de una tormenta controlada". Violines, fuego y dramatismo a niveles industriales hicieron que el estadio pasara de espectador a superviviente emocional en menos de tres minutos.Varias propuestas balc�nicas y del este del continente llevaron el concepto de "exceso creativo" a nuevas alturas. Entre rituales esc�nicos, cambios de idioma inesperados y coreograf�as que parec�an invocar fuerzas antiguas del televoto, el p�blico alternaba entre la fascinaci�n y la risa nerviosa.Adem�s del famoso "momento mopa", se registraron peque�as incidencias de realizaci�n: planos que llegaban tarde, c�maras que segu�an al artista equivocado durante unos segundos y transiciones que parec�an improvisadas... lo suficiente para alimentar teor�as conspirativas durante semanas. Porque c�mo gusta una conspiraci�n en Eurovisi�n.