Una semana despu�s del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Ir�n, el presidente de Emiratos �rabes Unidos (EAU), el jeque Mohamed bin Zayed al-Nahyan, visit� un hospital en el que hab�a civiles heridos en ataques iran�es. Estrech� las manos de los pacientes e, incluso, se inclin� para besar a uno en la frente, intentando tranquilizar a un pa�s que se hab�a visto repentinamente inmerso en el conflicto. Pero tambi�n lanz� una advertencia a sus enemigos: "No se dejen enga�ar por la apariencia de Emiratos. Tienen piel dura y no se dejan amedrentar f�cilmente", declar�.Durante d�cadas, el jeque Bin Zayed al-Nahyan, conocido como MBZ, ha estado fortaleciendo el ej�rcito y las defensas de Emiratos, y la guerra represent� su prueba m�s severa. Durante cinco semanas, Ir�n lanz� unos 2.800 misiles y drones contra su vecino m�s peque�o, muchos m�s que contra cualquier otro Estado del Golfo o Israel. La mayor�a fueron interceptados por las defensas a�reas de Emiratos. Sin embargo, la guerra ha empa�ado el estatus de "refugio seguro" del pa�s, que fue la base de su ascenso como principal centro de comercio y turismo de Oriente Pr�ximo. Para MBZ, es un momento crucial: un conflicto para el que se hab�a preparado durante mucho tiempo, pero tambi�n una prueba para determinar en qu� aliados tradicionales de su naci�n se puede confiar en caso de crisis. Y Emiratos ha dejado claro que considera que algunos no han estado a la altura.El pa�s ha criticado abiertamente lo que percibe como la tibia respuesta de sus socios �rabes y musulmanes. Este mes, anunci� su salida de la OPEP, un claro desaire a Arabia Saud�, l�der de facto del c�rtel de productores de petr�leo. Abu Dabi lleva varios a�os expresando su frustraci�n por las cuotas de la OPEP que restringen su capacidad para vender m�s crudo. Pero la guerra le dio el impulso necesario para materializar una amenaza que antes solo hab�a insinuado, aumentando la brecha latente con Riad, alimentada por la competencia econ�mica y las visiones contrapuestas sobre c�mo gestionar las crisis de la regi�n."La prioridad absoluta ahora es qui�nes son sus socios fiables. Esta salida de la OPEP tiene tanto que ver con eso como con el petr�leo", afirma una persona familiarizada con la postura de Abu Dabi. "Se trata de centrarse en el futuro; la nueva econom�a del conocimiento".AlianzasEste sentimiento subraya el ambiente combativo que se respira en Abu Dabi. Mientras que otros Estados �rabes han mostrado su descontento en privado ante la beligerancia de Israel, culp�ndolo de arrastrar EEUU a una guerra contra la que hab�an advertido, Emiratos est� reforzando sus lazos con el Estado jud�o. Esta alianza se consolid� cuando MBZ normaliz� las relaciones con Israel en 2020, despu�s de d�cadas de consenso �rabe.Tras graduarse en 1979 en Sandhurst, la academia brit�nica de oficiales, e influenciado profundamente por su formaci�n militar, MBZ nunca ha temido enfrentarse a sus aliados -ya sean vecinos �rabes, Reino Unido o EEUU- si considera que ello beneficia los intereses de Emiratos. Su visi�n de la pol�tica exterior se ha basado desde hace tiempo en la firme convicci�n de que tanto Ir�n como los islamistas representan una grave amenaza para la estabilidad regional. Su aversi�n a los Hermanos Musulmanes se forj� desde temprana edad tras estudiar con un profesor islamista egipcio.En los a�os ochenta, comenz� a reformar las fuerzas armadas de Emiratos, que hasta entonces depend�an de pakistan�es y egipcios. Con el apoyo de su difunto padre, el jeque Zayed bin Sultan al-Nahyan, fundador de Emiratos, MBZ recorri� el pa�s en helic�ptero, reclutando a los segundos hijos de destacadas familias emirat�es, que fueron enviados a academias militares. Tambi�n supervis� la inversi�n de Emiratos en armamento estadounidense, desde aviones de combate hasta sistemas de defensa a�rea, desarrollando un ej�rcito que hoy goza de amplio reconocimiento.ReformasUn visionario comprometido con sus partidarios, un aut�crata de mano dura para sus detractores, MBZ dirigi� la trayectoria de Emiratos durante m�s de dos d�cadas. Utiliz� la inmensa riqueza petrolera de Abu Dabi para transformar la tranquila capital del pa�s con una serie de grandiosos megaproyectos que diversificaron su econom�a y la proyectaron hacia el exterior como una ciudad moderna y abierta al mundo. Pero sus ambiciones se extendieron m�s all� de Emiratos.En la Primavera �rabe en 2011, anticip�ndose a posibles amenazas, lanz� represiones internas contra islamistas y activistas, reduciendo a�n m�s el espacio para el debate p�blico.Introdujo el servicio militar obligatorio para los emirat�es, una medida inaudita para los privilegiados ciudadanos del Golfo. MBZ intervino en conflictos regionales, primero en Libia y luego en Yemen, donde Emiratos se uni� a una coalici�n liderada por Arabia Saud� en 2015 para combatir a los rebeldes hut�es respaldados por Ir�n; un conflicto que posteriormente se convirti� en una fuente clave de fricci�n con Riad.Esta postura en�rgica aument� la influencia de Emiratos en �frica y contribuy� a convertir a MBZ en uno de los l�deres m�s poderosos del mundo �rabe. Sin embargo, tambi�n gener� cr�ticas de quienes ve�an un intento de abusar de su poder�o, haciendo lo que reprochaba a sus rivales: intervenir en los asuntos de otros en pos de sus propios intereses."Tiene una visi�n muy simplista sobre la proyecci�n de poder y c�mo se resuelven las amenazas en el extranjero", afirma un ex funcionario estadounidense. El apoyo de Emiratos a la milicia Fuerzas de Apoyo R�pido (FSR) en la guerra civil sudanesa ha provocado una condena generalizada de sus aliados. Abu Dabi niega haber suministrado armas al grupo, pero no oculta su preocupaci�n por la posible infiltraci�n de islamistas en las Fuerzas Armadas Sudanesas (enemigas de las FSR).Mohamed bin Zayed al-Nahyan no es de los que se andan con rodeos y a veces genera controversia. "Vivimos en una regi�n muy conflictiva y MBZ se pregunta a diario: �Qu� hago por la regi�n y qu� hace la regi�n por m�?", explica Nadim Koteich, director de Sky News Arabia.Ha trabajado desde el siglo pasado para convertir el ejército de Emiratos en uno de los más solventes y reconocidos del mundo.Desde que completó su formación ha mantenido una gran aversión a los Hermanos Musulmanes.En la Primavera Árabe en 2011 lanzó represiones internas contra islamistas y activistas, reduciendo aún más el espacio para el debate público.Financial TimesGuerra en Ir�nPol�ticaProtagonistasProtagonista de la semana