A la redacci�n de Intervi� llegaban todo tipo de propuestas, cartas de presos y tambi�n chivatazos. En la calle O'Donnell estaban acostumbrados a que una llamada an�nima les arreglara el n�mero de la semana. Un d�a, durante la direcci�n de Paco Mora, Mar�a Antonia Laparte, la secretaria de aquella pajarer�a de aventureros que hab�an elegido el oficio del periodismo como podr�an haber elegido domar leones, apunt� el recado del radioaficionado que ped�a un mill�n de pelas por la escalada de calenturas entre la periodista Encarna S�nchez e Isabel Pantoja captada en alg�n esquinazo de la radiofrecuencia.Era 1991. El director acept� el precio sin escuchar la conversaci�n. Las grabaciones confirmaban la existencia de una intimidad entre las dos vedettes. El chivato propuso un lugar de encuentro: el departamento de maletas de El Corte Ingl�s de la Castellana. Hasta all� se fue el director de la revista, acompa�ado de un redactor, con un Intervi� en la mano. De vuelta a la redacci�n, convoc� a Umbral y a Rosa Villacast�n a su despacho. Dio al play del magnetof�n.-�Vosotros cre�is que esto se puede publicar? -pregunt� Mora, vacilante.-Bueno, si esto se publica, se paraliza el pa�s -coincidieron ambos.Mora cit� a Encarna S�nchez. Al escucharse, la periodista sufri� una descomposici�n que la tir� de cabeza al ba�o. ��Paco, que quites eso!�. La chequera no aplac� al director de Intervi�. A cambio de no publicar la conversaci�n quer�a otra cosa m�s suculenta: el desnudo de Isabel Pantoja.Para saber m�s�Me extra�a que esta an�cdota est� publicada en otro sitio con la crudeza que ah� se cuenta. Sobre todo por los problemas legales�, resuelve Jer�nimo Andreu, autor de Los desnudos y los muertos. Una cr�nica sentimental de Intervi�, el ensayo publicado por Pen�nsula sobre la m�tica cabecera. Ahora se cumplen 50 a�os de su fundaci�n. �Era demasiado salvaje. La grabaci�n era escalofriante. Y meterse con Encarna S�nchez no era meterse con cualquiera. En aquel momento, Antonio Asensio [el editor] quer�a sacar una televisi�n privada. No estaba clara la rentabilidad que podr�a sacar al tema. El desnudo iba a ser un pelotazo�.Pero Isabel Pantoja no estaba para desnudos. �Lleg� a la sesi�n con cara de pocos amigos. Era humillante para ella. Sab�a que manejaban esa informaci�n y la obligaban a desnudarse. Intervi� compraba materiales que no pod�a utilizar. Forma parte de la leyenda negra. A veces se serv�a del trabajo de los periodistas para componer dosieres sobre determinadas personas�.Jer�nimo Andreu ha pasado tres a�os recopilando informaci�n sobre la revista. Ha hecho una decena de entrevistas expuestas como un relato que recorre la evoluci�n del semanario. Naci� con la muerte de Franco como pr�logo de la Espa�a que ven�a y cerr� en 2018 como testamento de la Espa�a que fue. �Estaba trabajando en un documental y siempre acababa cayendo en Intervi�. O por los tejemanejes de Antonio Asensio o por sus investigaciones. Me gener� mucha curiosidad. La revista estuvo metida en todos los ajos durante 50 a�os y es llamativo que haya desaparecido. No hay ni rastro. No hay hemeroteca. �Por qu� se esfuma algo con tanta influencia en la cultura y la sociedad? Empec� a darle vueltas. Y a documentarme para el libro�.La portada con Marcelino Camacho hizo caer las ventas en 50.000 ejemplares: "Fue un desastre. No lo compr� nadie"Los desnudos y los muertos acaba por responder esa pregunta. Por el camino muestra, haci�ndole el periodismo al periodismo, el trill�n de an�cdotas que acumula Intervi�. Aquella portada con Marcelino Camacho que hizo caer las ventas en 50.000 ejemplares. �Los primeros n�meros muestran la construcci�n. Cada semana, Intervi� hac�a un repaso del n�mero anterior en los editoriales. A veces asum�an que se hab�an pasado de tetas. La sociedad espa�ola estaba midiendo los l�mites. Marcelino Camacho fue un desastre. No lo compr� nadie. Ilario [uno de los editores] asumi� que la revista no era viable si renunciaban a la chica�.Pepe Calabuig iba por la redacci�n a vender cremas y acab� qued�ndose a escribir. �Era un mundo interesant�simo y divertido. Muchos personajes encontraron ah� un disparadero�.Estaban los reportajes de Luis Cantero. �Por ejemplo: se oper� la nariz para contarlo. Los m�s populares eran los reportajes sexuales. Aquella serie La vuelta al mundo en 80 camas. Viaj� por todo el mundo acost�ndose con prostitutas, algunas menores de edad. Luego lo contaba�.Y, claro, las chicas desnudas. �Su gran carta de �xito. Hubo tres etapas. La etapa de las marisoles, de la revoluci�n sexual. La etapa de las sabrinas [por Sabrina Salerno] donde las j�venes desconocidas se sexualizaban en portada para buscar atenci�n. Y la �ltima etapa, con las chicas Intervi�, que eran camareras o gog�s. Ah� no pod�an argumentar la liberaci�n sexual�.El desnudo de Marisol ilustr� la portada n�mero 16 de 'Intervi�'. Le pagaron 250.000 pesetas.Tras conseguir el desnudo de Sabrina Salerno, Gordillo, el m�tico jefe de compras de Intervi�, dirigi� su periscopio a Marta S�nchez. El abogado de la cantante ped�a 50 millones de pesetas, m�s de 300.000 euros, por las fotos. Adem�s, exig�a que las tomara un fot�grafo estadounidense y una campa�a promocional exagerada. Hugo un golpe de suerte. Un paparazzo consigui� fotografiarla desnuda cuando posaba para una sesi�n de moda y llev� el material a Intervi�. Gordillo revisaba los robados cuando apareci� en la redacci�n una amiga de la cantante. Encerr� a cada parte en un despacho y llev� a cabo una negociaci�n cruzada que acab� con la int�rprete de Desesperada sin ropa en la portada.As� qued� el asunto: �El m�nager de Marta S�nchez volvi� a pedir 50 millones de pesetas, pero aceptando que Intervi� extrajera de ese dinero la parte necesaria para comprar el robado y retirarlo del mercado. Fue lo que hizo Gordillo [...]. El m�nager exigi� que 15 de los 40 millones fuesen abonados en negro�, puede leerse en Los desnudos y los muertos. Un directivo del Grupo Zeta aprob� la petici�n con la siguiente frase: �El dinero puede ser negro, blanco o verde�.Fue la portada m�s cara de la revista y tambi�n, la m�s vendida. Un mill�n de espa�oles se llevaron su Marta S�nchez a casa. Es complicado calcular cu�ntas revistas habr�a vendido Intervi� si Claro, el medio reci�n fundado por Bild en Espa�a que dirig�a Arsenio Escolar, no hubiera publicado las fotos tras haberlas robado a Intervi� con un truco: pidieron un se�uelo publicitario y acabaron publicando todo el reportaje en el interior.�Era un mundo muy salvaje. Chantajearon a Marta S�nchez�, comenta Andreu. �Y todo su entorno quer�a su parte. El m�nager, una amiga que buscaba sacar dinero... Al final, ocurre la canallada de Claro. Era un mundo de navajeo. Es lo que me gusta. Todo ocurre en un mundo de sombras�."La revista estuvo en todos los ajos durante 50 a�os y es llamativo que haya desaparecido. �Por qu� se esfuma algo con tanta influencia?" Jer�nimo Andreu, autor de Una cr�nica sentimental de Intervi�El valor period�stico de Intervi� era su patrimonio oculto. �Aparte de las referencias que tengo como ni�o, mi primera relaci�n con Intervi� fue trabajando en El Pa�s. Hac�amos reportajes de fin de semana y ah� hab�a muchas historias. Ten�an fuentes muy buenas con enfoques irreproducibles en El Pa�s, pero con historias que deseabas firmar. Ahora el periodismo se debate entre qu� se puede o no hacer. Son debates paralizantes que no exist�an antes�.Gordillo tambi�n manejaba fuentes. Ten�a informantes que avisaban de los famosos con problemas de dinero. Lola Flores necesitaba pasta para el convite de Lolita. Fue en 1983. Gordillo concert� una cita en casa de la artista en Marbella. Abri� la puerta Antonio Gonz�lez, el Pesca�lla.-��T� qu� vienes, a por ella?�, le pregunt�.Apareci� la cantante, y antes de empezar a hablar, se levant� la camiseta y le mostr� los pechos: �Esto es lo que t� quieres�.�El libro est� hecho como un acto de reparaci�n�, dice Alberto Gayo sobre su criatura. �l es el autor de Intervi� es el demonio. Auge y ca�da de la revista que escandaliz� y cambi� Espa�a (La Felguera), otra cr�nica del semanario escrita desde la di�spora. Alberto Gayo form� parte de su redacci�n. �Siempre sale lo mismo. Intervi� es much�simo m�s. La libertad de expresi�n. Libertad para contar lo que te ocultaban antes, como los esc�ndalos pol�ticos y econ�micos�.Es el 50 aniversario de su fundaci�n y todav�a no hemos llegado a su fundaci�n. En 1968, Jos� Ilario Font, un tipo de izquierdas -�sin pasarme�, admite- y creyente no practicante, entra en la discoteca Bocaccio de Barcelona, un templo de la izquierda cool donde la gente iba a �a lucirse y a follar�.El ambiente cristaliz� en la revista Bocaccio. �Vista ahora, aquella revista mensual era un prototipo de Intervi��. En Bocaccio escrib�an Manuel V�zquez Montalb�n y Umbral, dibujaban Chumy Ch�mez o El Perich y fotografiaban Oriol Maspons y Colita. Y en la portada aparec�an mujeres posando de manera sensual, como Cayetana Guill�n Cuervo."La redacci�n de 'Pueblo' qued� mitificada, pero no es homologable a Intervi�. Ah� sacaban exclusivones con libertad para contar lo que te ocultaban"Alberto Gayo, ex redactor de Intervi� y autor de Auge y ca�da de la revista que escandaliz� y cambi� Espa�aPara entonces, Ilario asegura que ya ten�a registrada la palabra intervi� como futura cabecera de una futura publicaci�n. �Siempre hab�a querido hacer una revista con entrevistas, conoc�a la que hab�a montado Andy Warhol en Nueva York y por eso la registr� castellanizando el t�rmino�, puede leerse en Intervi� es el demonio. Poco despu�s, el 1 de marzo de 1976, qued� constituido el germen del grupo Zeta con la editorial Z. Ya hab�a aparecido Antonio Asensio. Durante unas vacaciones en Almer�a los nuevos socios decidieron el esp�ritu de la revista y una apuesta �por el periodismo de investigaci�n y sangre fresca�. �Salimos en el momento oportuno con el producto oportuno�, cuenta. Era el 22 de mayo de 1976. Se vendieron 84.000 ejemplares de los 100.000 distribuidos.La primera chica de portada fue una tal Antonia. �Bueno, nunca supimos su nombre. Se la contrat� a trav�s de una agencia extranjera. El objetivo era que no fuese conocida en Espa�a y no tuviese nombre para evitar la censura. Iba en trasparencias�, recuerda Gayo. Aquella modelo an�nima fue reutilizada. �Tres o cuatro a�os despu�s vuelven a publicar sus fotos. Seguro que no pudieron comprar una a tiempo. Pusieron la misma y le dieron la vuelta. Por el 35 aniversario quisimos buscar a esta chica, pero no dimos con ella�.Alberto Gayo lo llama la terapia Intervi�. �En el 76 coges a toda la sociedad espa�ola que hab�a estado con una venda y una mordaza durante 40 a�os y le plantas esta revista en el quiosco. V�zquez Montalb�n la llam� la cesta de Navidad. Puso a la sociedad frente al espejo. Por la moral nacionalcat�lica se le ocult� todo�.Gayo sufri� el cierre como jefe de Intervi�. Remaron para poner un �ltimo n�mero en la calle. Aquella redacci�n, el origen de una manera muy influyente de hacer periodismo, acab� en otros medios. Los periodistas llevaban el estigma. �La redacci�n de Pueblo qued� muy mitificada�, se�ala Andreu. �Pero ves la producci�n period�stica y no es homologable a Intervi�. Era un peri�dico del sindicato vertical. Como periodismo no ten�a un pase con los criterios actuales. Intervi� hac�a barbaridades y sacaba exclusivones�. Am�n.
Intervi�, la revista detr�s de las tetas: "Hac�an barbaridades y daban exclusivones. Pero sin la chica era inviable"
A la redacci�n de Intervi� llegaban todo tipo de propuestas, cartas de presos y tambi�n chivatazos. En la calle O'Donnell estaban acostumbrados a que una llamada an�nima...










