La presión del campesinado de la Baixa Tordera, en el litoral barcelonés, ha obligado a la Agencia Catalana del Agua (ACA) a retirar el proyecto que ampliaba el cauce del Tordera. La decisión representa un giro en un conflicto que había tensado las relaciones entre la administración y los agricultores del Pla de Grau, una de las zonas agrícolas más fértiles de la comarca. El proyecto impulsado por la ACA tras el temporal Gloria planteaba ampliar el cauce del río y permitir inundaciones controladas en terrenos agrícolas para reducir el riesgo sobre el núcleo urbano de Malgrat de Mar (Maresme).PublicidadLa propuesta, conocida como "alternativa 3", era vista por los agricultores como una amenaza directa a la continuidad de la actividad agraria. Xavier Castells, gerente de la cooperativa Progrés-Garbí y una de las voces más visibles de la protesta, ha asegurado en declaraciones a Públic que el cambio de posicionamiento "se debe a la presión del campesinado y al sentido común".Según explica Castells, los agricultores consiguieron que responsables políticos y técnicos conocieran de primera mano el funcionamiento cotidiano del sector. "El campesinado no es algo que veas un día al año. Es un trabajo diario, con movimiento constante de vehículos, comercialización y compromisos con clientes".Castells reprocha que el proyecto se impulsara sin diálogo real con el territorio. "No se habló nunca con el campesinado de esta alternativa. Ahora incluso se han reconocido errores y que no se ha aplicado el diálogo con el sector afectado", afirma. Para los agricultores, la propuesta significaba "destrozar" cerca de un 30% del Pla de Grau y convertir los campos en zonas periódicamente inundables.Un conflicto que se arrastra desde el temporal GloriaEl conflicto se arrastra desde el temporal Gloria de 2020, cuando las inundaciones evidenciaron la fragilidad de la desembocadura del Tordera. La ACA puso sobre la mesa varias opciones de protección hidráulica, pero finalmente se decantó por la más agresiva sobre los terrenos agrícolas, una decisión que provocó tractoradas, reuniones institucionales y una fuerte oposición de las cooperativas y del Espai Agrari de la Baixa Tordera.PublicidadAhora, los agricultores reclaman empezar "desde cero". Castells defiende que hace falta una alternativa "de protección", no un modelo basado en asumir inundaciones recurrentes sobre los campos. "El agua siempre pasará, eso lo sabemos. Pero hay que buscar una solución para que llegue lo menos posible al llano agrícola", asegura.Entre las medidas que proponen está la mejora de los sistemas de protección actuales y la limpieza del tramo final del río, especialmente de la vegetación invasora. "Un río sucio toma paso al agua y hace que se desborde por todas partes", argumenta, recordando que esta necesidad ya había sido reconocida desde la misma administración ambiental."Un río sucio toma paso al agua y hace que se desborde por todas partes, hay que limpiar el tramo final del río"El campesinado también insiste en que no quiere perder los recursos económicos ya previstos para el proyecto. "Lo que hay que hacer es aprovechar el dinero que hay ahora y reconducirlo hacia una propuesta consensuada", defiende Castells. Sin embargo, piden garantías por escrito y mantienen cierta prudencia ante el anuncio de la ACA.PublicidadEl Ayuntamiento de Ajuntament de Malgrat ya ha empezado a mover ficha. Según Castells, el consistorio trabaja para suspender el acuerdo municipal favorable a la alternativa 3 para abrir una nueva etapa de negociación con el sector agrario. La voluntad es que cualquier nueva propuesta nazca con el consenso de todas las partes implicadas.Más allá del caso concreto de la Tordera, los agricultores consideran que este cambio es una muestra de la fuerza de los agricultores cuando se unen. "Si el campesinado es capaz de unirse y trabajar conjuntamente con la administración local, se pueden cambiar cosas que parecían decididas", afirma Castells.En este sentido, reivindica el papel del Espacio Agrario de la Baixa Tordera, constituido en 2021 por los municipios de Palafolls, Tordera, Santa Susanna, Malgrat y Blanes conjuntamente con cooperativas y representantes del sector agrícola. El ente nació con el objetivo de proteger el suelo agrario y reforzar la producción alimentaria de proximidad en una de las huertas más productivas del país. "Nos ha ido bien tener una herramienta común e ir unidos", concluye Castells. "El campesinado quiere hablar, dialogar y ser respetado. Y esta vez hemos conseguido que se nos escuche."
La presión de los agricultores del litoral barcelonés obliga a retirar el proyecto que ampliaba el cauce del Tordera
La Agencia Catalana del Agua (ACA) preveía ampliar el cauce del Tordera e inundar parte de los campos agrícolas del Pla de Grau Los agricultores reclaman ahora una nueva propuesta consensuada que p...






