Tanto Vox como Aliança Catalana lanzan mensajes para apoyar las manifestaciones de los agricultores contra el acuerdo europeo con los países del Mercosur

El campo catalán empieza el año como lo comenzó en 2025: con los tractores en las calles para protestar contra decisiones que se toman en Bruselas. Hace un año, el Govern de Salvador Illa logró desactivar la ira de los agricultores con una serie de promesas para aliviar la carga burocrática que sufren. Este año las protestas, que este jueves lograro colapsar la AP-7, la N-II y los accesos al puerto de Tarragona, se centran en el rechazo al acuerdo de la Unión Europea con los países de Mercosur, que se está terminando de negociar, y puede que en esta ocasión el malestar sea aún más difícil de desactivar. El sector acumula mucho enfado y hastío, especialmente tras la sucesión de crisis sanitarias que han afectado a los ganaderos durante los últimos doce meses, así como por los constantes desencuentros con Bruselas, entre los que el acuerdo con los países latinoamericanos ha resultado ser paradigmático. La extrema derecha es consciente de ello, y mientras los tractores bloqueaban las carreteras ya estaban lanzando mensajes de apoyo. Y en este caso no hay distinción entre nacionalismos: tanto Vox como Aliança Catalana han intentado hacer suyas las reivindicaciones de los campesinos.