Las proyecciones numéricas pueden servir para dar una idea de la magnitud de los objetivos por alcanzar. En sentido contrario, también para entender todo lo que falta hacer.Una de ellas es la que elaboró en su reciente seminario anual la Fundación Producir Conservando (FPC) que proyectó para 2035 una cosecha total de granos de 177 millones de toneladas, que podrían generar ingresos de divisas por unos US$52.000 millones.Hace más de 20 años, la FPC tuvo la virtud de proyectar una cosecha total de 100 millones de toneladas, cuando parecía muy difícil que esa cifra se alcanzara. En pocos años, se llegó a esa meta. Y ahora, cuando en los cálculos más optimistas se estima una cosecha de 160 millones de toneladas para la actual campaña, la cifra de los 177 millones no es descabellada.Pero para proyectar esos escenarios, hay que superar numerosos escollos que, en el corto plazo, están fuertemente arraigados. El primero, y más evidente, es el de los Derechos de Exportación (DEX), mal llamados retenciones. De él se deriva la imposibilidad de aplicar todos los recursos de la tecnología a pleno porque altera la relación insumo-producto. Cuando se menciona la necesidad de reponer nutrientes y acortar la brecha de rendimientos entre el potencial que podrían alcanzar los cultivos y el real que se logra en el campo, si no se considera el efecto distorsivo de los DEX sobre todo el sistema, el mensaje gira en el vacío. De igual modo, cuando se aborda la discusión sobre el reconocimiento a la propiedad intelectual en semillas. Por más que se acepte la necesidad de instrumentar un sistema justo de retribución al obtentor, dejar afuera de la discusión la cuestión de los DEX no hará otra cosa que postergar cualquier posibilidad de consenso.Congestion de camiones por la cosecha en la zona de puerto San Martín. Gran movimiento de camiones a los puertos del Gran Rosario. Santa Fe.