París vive desde hace días pendiente del último rumor político-sentimental que rodea al matrimonio Macron. Todo comenzó con la publicación del libro 'Un couple (presque) parfait', del periodista de 'Paris Match' Florian Tardif, en el que se apunta a una supuesta relación 'platónica' entre Emmanuel Macron y la actriz franco-iraní Golshifteh Farahani. Según el autor, el intercambio de mensajes entre ambos habría provocado tensiones con Brigitte Macron, hasta el punto de desencadenar la famosa escena captada en mayo de 2025 en Vietnam, cuando las cámaras grabaron a la primera dama apartando el rostro del presidente con un gesto brusco al bajar del avión presidencial. La teoría ha corrido como la pólvora en Francia y, especialmente, en redes sociales, donde el asunto ya se ha convertido en material inagotable para memes, montajes y portadas falsas creadas con inteligencia artificial. En X, TikTok e Instagram circulan imágenes manipuladas que imitan portadas de revistas francesas y muestran a Macron junto a Farahani en supuestas escenas románticas. Algunas publicaciones acumulan millones de visualizaciones y han alimentado todavía más el debate sobre la vida privada del presidente francés y el desgaste mediático de la pareja presidencial. Sin embargo, desde el entorno de Brigitte Macron niegan tajantemente esta versión. BFMTV publicó este miércoles que la primera dama desmintió personalmente al autor del libro haber revisado jamás el teléfono móvil de su marido. El Elíseo, por su parte, mantiene la versión oficial que ya ofreció tras el incidente de Vietnam: aquello no fue una pelea, sino un simple "momento de complicidad" entre el matrimonio. Aun así, las declaraciones de Florian Tardif en RTL, donde aseguró que existieron mensajes "que fueron bastante lejos", han terminado de convertir el asunto en uno de los grandes temas de conversación de la semana en Francia. Farahani, el pasado mes de septiembre. (Getty) En medio de esta tormenta mediática se encuentra una figura fascinante y ampliamente respetada dentro del cine internacional. Golshifteh Farahani nació en Teherán en 1983 en una familia de artistas y comenzó su carrera siendo apenas una adolescente. Convertida muy pronto en una estrella del cine iraní, su vida cambió radicalmente tras trabajar en 'Red de mentiras', la película de Ridley Scott protagonizada por Leonardo DiCaprio. Su aparición sin velo en la promoción internacional del filme provocó un conflicto abierto con el régimen iraní y acabó forzando su exilio en Francia. Instalada en París desde hace años, Farahani ha construido una sólida carrera internacional gracias a películas como 'Paterson', 'Syngué Sabour' o 'Piratas del Caribe: La venganza de Salazar'. Además de actriz, también es cantante y una voz muy activa en la defensa de los derechos de las mujeres iraníes. Su perfil público siempre ha estado ligado al activismo feminista, la libertad de expresión y la denuncia de la represión en Irán, lo que hace todavía más sorprendente verla ahora convertida (muy a su pesar probablemente) en protagonista involuntaria de uno de los rumores políticos más comentados de Europa. París vive desde hace días pendiente del último rumor político-sentimental que rodea al matrimonio Macron. Todo comenzó con la publicación del libro 'Un couple (presque) parfait', del periodista de 'Paris Match' Florian Tardif, en el que se apunta a una supuesta relación 'platónica' entre Emmanuel Macron y la actriz franco-iraní Golshifteh Farahani. Según el autor, el intercambio de mensajes entre ambos habría provocado tensiones con Brigitte Macron, hasta el punto de desencadenar la famosa escena captada en mayo de 2025 en Vietnam, cuando las cámaras grabaron a la primera dama apartando el rostro del presidente con un gesto brusco al bajar del avión presidencial.