Sergio Andreu |

Barcelona (EFE).- El universo de Shintaro Kago es perturbador, desasosegante, mangas repletos de cuerpos mutilados, violencia extrema combinada con sexo, sustentado todo en argumentos delirantes que el dibujante trabaja desde la experimentación gráfica y, según el mismo dice, bajo el prisma de la comedia absurda.

Kago (Tokio, 1969), uno de los invitados estrella del salón Comic Barcelona que este viernes ha abierto sus puertas, concede a EFE una entrevista de apenas quince minutos, de los que la mitad se destinan a la traducción. Un tiempo breve que, sin embargo, permite comprobar la distancia que el dibujante mantiene con cierta visión que en Occidente se tiene de su obra, donde sus libros cuentan con un público fiel entre lectores con el estómago bien asentado.

Parco en palabras, el maestro del género ‘ero guro’ (manga erótico y grotesco para adultos) se toma su tiempo antes de contestar a por qué cree que sus mangas gustan tanto, también fuera de Japón: «Yo no soy lector y no soy capaz de contestar a esa pregunta», ataja sin más añadidos.

El dibujante Shintaro Kago en Barcelona. EFE/Marta Pérez