El FBI desclasificó una serie de documentos que detallan la intercepción de un supuesto mensaje de origen no humano en una base militar de Estados Unidos. El expediente, que permaneció bajo reserva durante años, describe la detección de señales electromagnéticas anómalas que no correspondían a ninguna tecnología terrestre conocida en el momento del incidente. Los informes técnicos sugirieron que la frecuencia y el patrón de la transmisión indicaban una intencionalidad inteligente externa. Los archivos forman parte de una serie de registros vinculados a fenómenos anómalos no identificados. Los agentes de la división de contrainteligencia redactaron que la señal presentó variaciones matemáticas constantes que descartaron la interferencia atmosférica o el ruido de radio natural. El hallazgo activó un protocolo de emergencia que involucró a científicos y analistas de señales del Pentágono. La documentación especificó que los hechos ocurrieron en un sector de alta seguridad, donde los radares detectaron la presencia de objetos con capacidades de vuelo no convencionales. El informe técnico subrayó que "el mensaje contenía secuencias numéricas complejas" que los criptógrafos de la época no lograron descifrar en su totalidad. Esta falta de resolución llevó a las autoridades a clasificar el evento como una potencial amenaza a la seguridad nacional.
El FBI reveló documentos sobre un mensaje extraterrestre recibido en una base militar
La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) publicó legajos que describen señales captadas por personal del ejército en instalaciones restringidas. El organismo de seguridad nacional mantuvo el hallazgo bajo estricto secreto durante décadas.








