El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, partió este viernes de China tras haber conseguido, según sus propias palabras, acuerdos comerciales “fantásticos” y un ofrecimiento de ayuda de su par Xi Jinping para desbloquear el estrecho de Ormuz.
El avión presidencial Air Force One despegó del Aeropuerto Internacional de Pekín-Capital alrededor de las 14H40 locales (06H40 GMT) con destino a Washington tras una breve ceremonia de despedida, constataron los periodistas de la AFP.
El magnate republicano mantuvo dos días de reuniones con Xi con el objetivo claro de alcanzar pactos económicos en sectores como agricultura, aviación e inteligencia artificial (IA), además de avanzar en cuestiones geopolíticas espinosas, como la guerra en Oriente Medio o Taiwán.
Pese a un tono más moderado por parte del líder chino, Trump aseguró que de esta visita a Pekín, la primera de un mandatario estadounidense en casi una década, salieron “muy buenos resultados”. “Cerramos unos acuerdos comerciales fantásticos, excelentes para ambos países”, celebró, mientras Xi lo acompañaba por los jardines de Zhongnanhai, el complejo central del gobierno chino junto a la Ciudad Prohibida en Pekín. “Hemos resuelto muchos problemas diferentes que otras personas no habrían podido resolver”, añadió, sin dar detalles.










