Un ataque con drones ucranianos provocó un incendio de grandes dimensiones en la refinería de Riazán, una de las principales de Rusia, ubicada a unos 200 kilómetros al sudeste de Moscú.
El hecho dejó al menos tres víctimas mortales y doce heridos, incluidos menores de edad, y ocasionó daños en edificios residenciales y una empresa industrial, según informaron autoridades rusas.
El ataque a la refinería de Riazán resultó especialmente relevante por tratarse de una infraestructura estratégica para el sector energético ruso y por la distancia de la instalación respecto de la frontera ucraniana.
El incidente modificó la rutina local, afectó la seguridad de los habitantes y llevó a suspensiones de servicios esenciales en la región.
El gobernador de Riazán, Pável Malkov, informó por MAX —plataforma rusa de mensajería— que “lamentablemente, murieron tres personas y doce resultaron heridas, incluyendo menores de edad.













