La jueza deberá decidir en los próximos días. La denuncia del CEO de Tesla puede provocar un terremoto para el futuro de OpenAI

Los abogados de Elon Musk y Sam Altman pronunciaron este jueves en Oakland (California) sus conclusiones finales y el gran juicio que puede cambiar el futuro de la IA quedó visto para sentencia. El jurado deberá decidir ahora quién tiene razón. Elon Musk denunció que Sam Altman se aprovechó de sus donativos iniciales a OpenAI a sabiendas de que acabarían pasando de una compañía sin ánimo de lucro a una común. Altman dice que Musk solo se interesa ahora porque OpenAI se ha convertido en la empresa líder del sector.

El cierre de los abogados buscó los puntos más débiles de los rivales. El de Musk, Steven Molo, buscó una metáfora sencilla. Pidió al jurado que imaginara una ruta campestre en la que, de repente, llegan a un puente suspendido cien metros sobre un río. En la entrada del puente hay una mujer que les decía que no se preocuparan, que el puente estaba construido sobre la versión de la verdad de Altman. “¿Cruzarían ese puente? Yo creo que pocos lo harían”, dijo Molo.

“La credibilidad de Sam Altman está directamente en juego en este caso”, dijo Molo. “Los demandados necesitan a toda costa que ustedes crean a Sam Altman. Si no pueden fiarse de él, si no le creen, no pueden ganar. Así de sencillo”, añadió. Molo citó a varios testigos que declararon que Altman había sido deshonesto o evasivo.