El armamento pertenecía a un buque francés del siglo XVII y los 18 lingotes eran de contrabando

Los arqueólogos Ernesto Toboso Suárez y Josefa Martí Solano, de Gerión Arqueología y el Centro de Arqueología Subacuática del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, han hecho público en su estudio Extracción y documentación de la artillería procedente del pecio Delta I que se han hallado en la bahía de Cádiz 27 cañones de un barco francés del siglo XVII y 18 lingotes de plata, con aproximadamente media tonelada de peso. [Este texto es un extracto del boletín semanal sobre arqueología de EL PAÍS, ‘Cuatro piedras’.Para recibir la newsletter, puedes apuntarte aquí].

El descubrimiento —del que se da cuenta en las ahora publicadas Actas del I Congreso Iberoamericano de Arqueología Náutica y Subacuática (2021)— es consecuencia de “los dragados realizados para la construcción de la nueva terminal de contenedores en Cádiz”. Gracias a esas obras, se hallaron tres pecios (Delta I, II y III). Las piezas estudiadas pertenecen al Delta I, del que se desconoce, por el momento, el nombre con que fue botado.

Los arqueólogos reconocen que el hallazgo está “descontextualizado del pecio”. No se sabe si los cañones se distribuyeron alrededor del barco tras su hundimiento o cambiaron de sitio por las labores de dragado. Tres de las piezas presentan pérdidas: a una le falta la boca y a la tercera, un muñón. “Estos cañones inservibles para el disparo podrían formar parte del lastre, o tal vez la pérdida se produjo por su uso a bordo en momentos previos al naufragio. Cabe destacar que no se han encontrado restos de cureñas”.