En un extracto exclusivo de un texto sacado clandestinamente de una prisión iraní, la premio nobel de la paz Narges Mohammadi describe la “tortura” del aislamiento y la negligencia médica sistemática a la que la somete el sistema penitenciario iraní.
El texto, escrito a lo largo de la última década, forma parte de unas memorias que se publicarán en septiembre bajo el título Una mujer nunca deja de luchar. El relato ofrece una visión poco habitual y alarmante del trato recibido por Mohammadi, que se encuentra en estado crítico de salud. En él se detallan palizas, interrogatorios constantes, privación de atención médica y largos periodos de aislamiento durante sus numerosos encarcelamientos.
“No hay mayor sufrimiento que la enfermedad sumada al encarcelamiento. Los regímenes autoritarios no siempre necesitan la soga del verdugo. A veces, simplemente esperan a que el cuerpo humano sucumba”, acusa.
Tras escribir esas palabras y ser detenida de nuevo, la salud de Mohammadi volvió a deteriorarse gravemente este año: perdió más de 20 kilos y en marzo fue encontrada inconsciente en su celda tras un aparente infarto.
Las autoridades rechazaron durante semanas las peticiones de su familia y de sus médicos para que pudiera recibir tratamiento adecuado por parte de su equipo de cirujanos. El domingo fue puesta en libertad bajo fianza para recibir atención médica en Teherán. Sigue en estado crítico.















