Sídney (Australia) (EFE).- Los residentes en Australia y el ciudadano neozelandés evacuados del crucero Hondius tras el brote de hantavirus andino llegaron este viernes a Australia en un vuelo chárter operado bajo estrictas medidas de bioseguridad, mientras las autoridades mantienen la alerta sanitaria.
La aeronave, procedente de Países Bajos, aterrizó en la base aérea Pearce de la Real Fuerza Aérea Australiana, situada a unos 40 kilómetros al noreste de Perth, al oeste del país, donde los pasajeros fueron sometidos a controles médicos antes de ser trasladados bajo escolta policial al centro de cuarentena de Bullsbrook, informó hoy la fuerza fronteriza australiana.
Los seis pasajeros habían dado negativo en las pruebas de hantavirus antes del viaje y no presentan síntomas, aunque permanecerán aislados al menos tres semanas bajo supervisión de especialistas mientras continúa el periodo de incubación potencial del virus.
Medidas recomendadas por la OMS
El ministro australiano de Sanidad, Mark Butler, había explicado previamente que el Gobierno mantendrá las medidas en línea con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que contempla hasta 42 días de vigilancia epidemiológica para contactos estrechos de hantavirus.










