El cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto de la Doctrina de la Fe, advirtió que las ordenaciones previstas por los lefebvristas para julio constituirán "un acto cismático" y acarrearán la excomunión automática. (REUTERS/Remo Casilli/archivo)El Vaticano lanzó este miércoles una severa advertencia a un grupo católico tradicionalista que planea ordenar nuevos obispos en julio sin la autorización del Papa, un acto que la Santa Sede considera un cisma, es decir, una ruptura formal con la Iglesia católica.El cardenal Víctor Manuel Fernández, máxima autoridad doctrinal del Vaticano, advirtió en una declaración oficial que esas ordenaciones constituirían “un acto cismático” y que la adhesión formal al cisma “constituye una grave ofensa a Dios y comporta la excomunión establecida por el derecho de la Iglesia”. El papa León XIV, agregó, “continúa rezando” para que los responsables del grupo “vuelvan sobre sus pasos”.PUBLICIDADEl destinatario del mensaje es la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, una organización fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre en oposición a las reformas modernizadoras del Concilio Vaticano II, el gran encuentro de obispos celebrado en los años sesenta que cambió profundamente la liturgia, la apertura al diálogo con otras religiones y el lenguaje de la Iglesia. Para los seguidores de Lefebvre, esas reformas traicionaron la tradición católica y deben ser revertidas.Marcel Lefebvre Arzobispo francés y fundador de la Fraternidad San Pío X, fue excomulgado en 1988 por ordenar obispos sin permiso del Papa. Murió en 1991 sin reconciliarse con Roma. (Archivo)