Leer resumen
Hace más de treinta años, Bolivia y una nación vecina de Sudamérica consolidaron un tratado estratégico con el objetivo de mitigar la mediterraneidad del país altiplánico mediante la cesión de una franja costera de cinco kilómetros. Este convenio estableció la zona denominada Bolivia Mar, cuya validez se extiende hasta el año 2091 bajo condiciones de renovación. El pacto original fijó la instauración de un punto de soberanía simbólica para facilitar el acceso al océano Pacífico, pues buscaba resolver demandas diplomáticas históricas y fortalecer la integración regional.
En la actualidad, el enclave marítimo persiste como un terreno baldío que carece de puertos o suministros elementales. Dicha área desértica manifiesta un "notorio abandono" que perjudica a los pescadores de la región y confirma la inexistencia de planes turísticos reales. La falta de obras portuarias alimenta el debate sobre esta frontera geográfica, mientras la evolución económica del sitio queda relegada en la discusión internacional ante la desidia política que frena el acuerdo binacional.
Perú otorgó a Bolivia una franja litoral situada al sur de la ciudad de Ilo, en Moquegua. Foto: CDN
PUEDES VER: El nuevo canal comercial entre el Pacífico y el Atlántico que un país de América Latina impulsa para transportar 900 vehículos en 3 días








