Leer resumen
China volvió a captar la atención internacional con el desarrollo de una manta ignífuga diseñada para soportar temperaturas extremas de hasta 1000 grados Celsius y sofocar incendios en apenas segundos. Esta innovadora tecnología fue creada para actuar rápidamente ante emergencias domésticas, industriales y de laboratorio.
El funcionamiento del dispositivo se basa en un principio simple pero altamente efectivo: bloquear el suministro de oxígeno que alimenta las llamas. Gracias a ello, la manta logra contener el fuego antes de que se expanda, convirtiéndose en una alternativa cada vez más utilizada en espacios donde los extintores tradicionales no siempre resultan prácticos o suficientes frente a incendios de rápida propagación.
PUEDES VER: Taiwán desafía a China en América Latina: donó buses eléctricos a un país de Sudamérica para modernizar su transporte público en 2026
La manta está fabricada con materiales especiales de fibra de vidrio resistentes al calor extremo, capaces de soportar contacto directo con altas temperaturas sin deteriorarse rápidamente. Al cubrir las llamas, crea una barrera aislante que corta el oxígeno necesario para mantener la combustión, provocando que el fuego disminuya de intensidad hasta apagarse por completo.






