Esta alfombra ignífuga es capaz de resistir temperaturas por encima de los 900º, es muy versátil y se puede limpiar fácilmente en cuestión de segundos
Aunque no todo el mundo puede tener una chimenea en casa, hay otras formas de calentar la casa: calefactores portátiles, estufas eléctricas, radiadores eléctricos de bajo consumo... Es cierto que tener una chimenea en casa es un lujo del que la gran mayoría no puede disponer, pero quien la tiene, sobre todo en otoño e invierno, disfruta de ese calor que se reparte por toda la casa poco a poco y crea una sensación acogedora en la que parece que el hogar te abraza. Aunque es cierto que la idea de tener una chimenea en casa puede ser un disfrute para muchos, quien ya la tiene sabe que también tiene su lado malo: el polvo o la suciedad que genera quemar la madera, las cenizas o el riesgo de que una chispa salte y pueda quemar la alfombra de pelo corto o el suelo del salón.
Contar con un accesorio que sirva de barrera para evitar accidentes domésticos es de vital importancia para garantizar la seguridad en los hogares con chimeneas. Esta alfombra ignífuga está pensada precisamente para proteger los alrededores de la chimenea, a la vez que aporta un toque más ordenado y limpio al rincón donde la tengas.






