El Instituto de Empresa Familiar (IEF) celebró este miércoles en Barcelona, la ciudad en la que fue fundado en 1992, su asamblea anual, que sirvió como carta de presentación de su nuevo presidente, Eloi Planes, de Fluidra. El dirigente expuso las prioridades de su mandato, que pasan por ganar peso en el debate económico y social en el país, en un discurso en el que demandó a los políticos una visión a largo plazo que vaya "más allá de las legislaturas" a la hora de afrontar los grandes retos de España.

En su comparecencia en la Fundación Joan Miró, Planes, reivindicó el papel de la empresa familiar "en momentos difíciles como el actual". El dirigente avisó a los representantes de la Generalitat de Catalunya presentes –el conseller d'Empresa, Miquel Sàmper; y el conseller de Presidència, Albert Dalmau- que necesitan "un país que funcione en lo básico".

"Hay decisiones que no deberían depender de ideologías", enfatizó Planez, quien ha añadido que las empresas familiares representan el 80 % del tejido empresarial catalán.

Dalmau, que clausuró la sesión, recogió el guante: "Somos conscientes de los retos que tenemos [...] en Cataluña hemos pasado de 6 millones de personas a 8 millones de personas, pero el problema no es que haya llegado más gente, es que no hemos puesto las energías en dotar al país de los recursos necesarios para dar el salto". Por ello, pidió "confianza" al empresariado presente en el auditorio.