El expresidente andaluz acusa al barón del PP de llevar a la comunidad a la “involución” y recuerda el precedente de Javier Arenas en un acto con Carmen Romero y Magdalena Álvarez: “Todas las encuestas se equivocaron y el presidente fue un socialista”

La vieja guardia del PSOE no se reduce a Felipe González y Alfonso Guerra y lleva a rajatabla un patriotismo de partido que aflora en los buenos momentos pero sobre todo en los malos. Y el domingo pintan bastos para la candidatura de María Jesús Montero según todas las encuestas. Hasta la del CIS. Manuel Chaves, Carmen Romero y Magdalena...

Álvarez, tres patanegras de la otrora todopoderosa federación socialista, indistinguible de la Junta de Andalucía, han acudido al rescate de la exvicepresidenta del Gobierno en la recta final de la campaña. Se han revuelto contra un destino que se niegan a dar por ya escrito, según el cual Juan Manuel Moreno Bonilla está a las puertas de revalidar la mayoría absoluta. Y Montero, de hacer buena la derrota de Juan Espadas de hace cuatro años, la peor marca de los socialistas en el que había sido durante décadas su gran semillero de votos.

Chaves, que presidió la comunidad durante 19 de los casi 37 años de monocolor del PSOE, ha asistido a un acto sobre feminismo y servicios públicos con una carpetita en la que guardaba, entre otros documentos, una portada de Abc de las elecciones de 1996 en la que daba por seguro a Javier Arenas como su sucesor en el Palacio de San Telmo. Chaves se terminó imponiendo por 12 escaños y casi medio millón de votos. “Todas las encuestas hasta el día antes de las elecciones le daban de presidente y todas se equivocaron. El presidente fue un socialista”, ha recordado su experiencia personal ante unas 150 personas que se han dado un chute de autoestima en La Térmica, uno de los espacios culturales más ilustres de Málaga.