Las redes itinerantes peinan zonas turísticas y de lujo de Málaga, Baleares, Madrid o Barcelona para hacerse con joyas que llegan hasta los 100.000 euros

Un joven con gorra, pantalón corto y camiseta oscura se acerca a dos hombres de mediana edad que están subiendo por unas escaleras. Entabla una breve conversación, como si les preguntara algo, y se quedan parados unos segundos. Después, todos vuelven a caminar y siguen conversando. Por detrás, se aproxima otro hombre, también con gorra, a cierta distancia. Parece que la conversación ha terminado, pero el joven vestido de oscuro sigue caminando de forma paralela, muy pegado a los dos hombres de mediana edad, hasta que, con un movimiento rápido, le arrebata un reloj de la muñeca y sale corriendo. Los hombres tiran la mochila al suelo y comienzan a perseguirle. La secuencia dura apenas 30 segun...

dos.

Este robo a unos turistas, grabado por las cámaras de seguridad, ocurrió en Málaga, uno de los destinos favoritos de las redes especializadas en el robo de relojes de lujo como Rolex, Patek Philippe o Cartier. Con el buen tiempo y el uso de ropa que deja al descubierto muñecas que visten verdaderas fortunas, algunos de los relojes sustraídos este año llegaban a los 100.000 euros, los grupos criminales aprovechan para hacer su agosto. Si en los últimos años se estilaba que los relojes volaran después de que una motocicleta se acercara a las víctimas, últimamente, los ladrones que buscan estas joyas optan por aproximarse a ellas a pie. “Van cambiando los métodos”, ha explicado este martes Álvaro Álvarez, inspector jefe de la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta (Udev Central) de la Policía.