La Policía ha detenido a cinco miembros del grupo en Albania, Italia y España, que llegó a hacer un botín de más de un millón y medio de euros

Podían haber esperado a que se fueran al cine. A cenar a un restaurante caro. Podían haber roto la cerradura, rebuscado en los cajones, haberse llevado sellada la caja fuerte. Pero una banda de asaltantes que sembró el pánico en barrios acomodados de Marbella (Málaga), Rota (Cádiz), Córdoba, Denia o Altea (Alicante) en 2024 escogió una vía mucho más efectiva, pero más arriesgada. No hay método más rápido para conseguir una contraseña o un escondite que ver el terror en los ojos de un hijo, mientras lo encañonan de madrugada con una pistola. Así este grupo criminal se hizo con un botín de más de un millón y medio de euros durante 2024 entre bolsos, joyas y relojes de lujo. Y así se convirtieron en un objetivo de la Policía que durante dos años los ha perseguido por Italia, Albania y España, principalmente en Barcelona, su base de operaciones. Este jueves han informado de la detención de cinco miembros. Todavía siguen prófugos dos de los cabecillas.

Todo comenzó en Marbella. En la Costa del Sol, una lengua de tierra de 90 kilómetros entre el mar y la montaña, feudo del mercado inmobiliario de lujo en Europa —además de ser uno de los epicentros del narcotráfico en el continente—. En la zona cuatro miembros decidieron cometer cuatro robos con violencia e intimidación en la misma localidad entre octubre y noviembre. “Amenazaban y golpeaban a las víctimas para que entregaran los objetos de valor y dijeran dónde se encontraban las cajas fuertes”, cuenta en una rueda de prensa este jueves el jefe del Grupo de Robos de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) Central.