Al menos en el muelle de Tenerife, operación concluida. El MV Hondius navega desde las siete de la tarde ya hacia los Países Bajos tras dos días en el Puerto de Granadilla, un mes después de que muriese el primero de los afectados por el brote de hantavirus en el barco. Han sido dos días en los que sus 107 metros de eslora, con toda seguridad, se convirtieron en el objeto metálico más fotografiado, filmado y escrutado de Europa y de buena parte del resto del mundo. El buque se despidió con tres bocinazos y aplausos desde el muelle. No sin imprevistos, porque al final, tras polémicas y tensiones, el barco tuvo que renunciar al fondeo pactado para contentar al Gobierno canario y la última fase del operativo de evacuación de pasajeros y tripulantes terminó bajando directamente sobre el muelle Ribera. El vendaval de las últimas horas de la tarde y el mar picado obligaron a un cambio de planes. “El Gobierno de España ha cumplido su objetivo con eficacia, con compromiso, con transparencia y con humanidad”, ha celebrado este lunes la ministra de Sanidad, Mónica García, con el crucero zarpando a sus espaldas.Los últimos dos vuelos despegaron rumbo a Países Bajos y a Australia, con los 27 últimos pasajeros que quedaban a bordo. Otras 27, según las últimas —y cambiantes— cifras de la ministra, se quedan a bordo con la misión de llevarlo hasta el puerto de Róterdam. “Mi responsabilidad no acaba cuando lleguemos a Canarias”, ha sentenciado en un vídeo este lunes el capitán Jan Dobrogowski. Le quedan seis días de travesía hasta su llegada. Allí, deberá entregar el cuerpo de la ciudadana alemana de unos 80 años. Falleció el 2 de mayo tras cinco días de convalecencia. Es, hasta ahora, el último de los tres fallecimientos derivados de este brote. El Gobierno de España se ha esforzado por destacar en cada una de las intervenciones de sus representantes el “éxito del concepto de la salud global” que ha supuesto el operativo desplegado de desembarco y posterior traslado al Aeropuerto de Tenerife Sur de los pasajeros y parte de la tripulación del crucero. “Tenemos el orgullo de tener las capacidades como para haber asumido este operativo tan complejo”, aseguró García. Pese a estos esfuerzos, el sabor agridulce entre algunos tinerfeños es evidente: cunde una corriente de opinión que sostiene que todo el operativo ha sido innecesario, que no debería haber llegado a Canarias y que se ha puesto en peligro a la población local. Un pensamiento sembrado y regado por las dudas y tribulaciones diseminadas desde el primer minuto por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, que llegó, incluso, a tratar de bloquear el fondeo pocas horas antes.Desde el viernes, el Puerto de Granadilla, unas instalaciones inauguradas en 2018 tras una inversión millonaria y que languidecen con una patente falta de actividad, se han convertido en un inopinado protagonista por el que han circulado más de 300 efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional, especialistas NRBQ (Nuclear, Radiológico, Biológico y Químico), unidades de élite formadas para detectar, identificar, neutralizar y descontaminar agentes nucleares, radiológicos, biológicos y químicos. Por el mar han navegado zodiacs, patrulleras de la Guardia Civil, autobuses y todoterrenos rojos de la Unidad Militar de Emergencias, una ambulancia aérea enviada por Noruega a través del mecanismo de protección civil de la UE y médicos de Sanidad Exterior con equipos de protección. Y todo, ante la atenta mirada de varios centenares de periodistas, ávidos de rascar cualquier atisbo de novedad para complacer la aparente avidez de millones de espectadores por cuanto pasase en estas de 75 hectáreas. La evacuación desplegada ha recibido los elogios de la Comisión Europea, la Organización Mundial de la Salud, el Papa o, incluso, voces del Partido Popular como el presidente de la Xunta de Galicia y líder del PP gallego, Alfonso Rueda. Este aparente éxito no ha evitado, ni mucho menos, la confrontación política. Sobre todo con Clavijo, quien se ha opuesto desde el primer minuto a que Canarias fuese el lugar elegido para la evacuación del pasaje del MV Hondius.La tensión larvada durante la semana explotó en la noche del sábado, pocas horas antes de que arribase el crucero. Su decisión de no permitir el fondeo motivó el recurso de la Marina Mercante y que Sanidad filtrase su conversación con la ministra García, en la que le exponía el supuesto peligro de que algún ratón procedente del barco pudiese saltar a tierra, basándose en el propio informe de Sanidad. Este lunes, el líder nacionalista ha criticado que el Ejecutivo central lo ha querido “ridiculizar y llevar a la anécdota y el meme”. Clavijo no ha acudido en ningún momento al operativo de evacuación. Esta tensión ha provocado que cada paso alrededor de la operativa y del brote de hantavirus se haya observado con lupa: durante el fin de semana corrieron los rumores de que el barco repostaría en otro puerto –el de Santa Cruz de Tenerife, si bien cargó combustible a las 7.00 de la mañana del lunes sin moverse del lugar–; la polémica por un profesional sanitario que había visto sin su traje EPI o, este lunes, alrededor del protocolo de pruebas dentro y fuera del barco, sobre todo después de saberse que una mujer francesa dio positivo tras presentar síntomas en el avión de vuelta y que hay otro “positivo débil” en la comitiva estadounidense.El presidente de Canarias había criticado que no se hubiesen hecho test antes de abandonar el crucero, mientras la García pedía este lunes no poner en duda “la capacidad de las encuestas epidemiológicas que se les han hecho a los pasajeros”. Fuentes del Ministerio de Sanidad han explicado que dentro del barco no se practicaron PCR generalizadas, tampoco durante la navegación, “ya que no existía capacidad técnica ni razones epidemiológicas”. Un pasajero aislado en el Hospital Gómez Ulla ha dado positivo provisional en la prueba que se le realizó al llegar. Esta persona ha sido desplazada a una de las Unidades de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN).Para cerrar la operación, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, le dedicó unas palabras a los locales: “Sin su compasión y su solidaridad esto no podría haber ocurrido”. Y añadió: “Creo que hoy es el día de hablar de este operativo, de cómo ha sido de exitoso el multilateralismo y la cooperación con todos y cada uno de los organismos internacionales, y de cómo hoy España —no solo el Gobierno de España, sino España— ha dado ejemplo al resto del mundo”.Una vez despedido el barco, fue el turno del último paso: la desinfección “por expertos en la materia” de las instalaciones, que se produjo a última hora de la tarde. “Tal y como nos mandatan los protocolos”, según García, que se ha erigido como principal portavoz de la operativa durante el fin de semana. Con ello, ya quedará todo listo para que la calma vuelva a ser la tónica habitual de este enclave industrial en el sureste de Tenerife.