El impacto económico de esta actividad asciende a 214 millones de euros en 2025, según los datos de la Denominación de Origen Calificada
Las bodegas de Rioja han superado por primera vez el millón de visitantes. En 2025 recibieron un total de 1.164.388 personas, con un aumento del 5% con respecto al ejercicio precedente, de acuerdo a los datos de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja. Una actividad, ligada al turismo y la gastronomía, en constante crecimiento desde la pandemia en 2020, que tiene un importante impacto en las cuentas. El retorno de la inversión se cifró el año pasado en 214,38 millones de euros, lo que supone un incremento de 17 millones de euros con respecto a 2024.
Las visitas a bodegas se han convertido en uno de los principales atractivos de una denominación que se extiende a lo largo de 66.797 hectáreas de viñedo en 144 municipios de La Rioja, País Vasco y Navarra y que acaba de conmemorar su centenario. Un segmento del negocio en auge que hace que 226 de las 600 bodegas de la DOCa Rioja abran sus puertas al público para que pueda degustar sus caldos, conocer el proceso de elaboración e incluso dar un paseo entre viñedos.
“Rioja vuelve a consolidarse como referente del enoturismo en España”, resume el director general de la DOCa Rioja, Pablo Franco. Una actividad que, en su opinión, va mucho más allá de una visita clásica a una bodega y que permite disfrutar de una “auténtica experiencia vinculada al vino, la gastronomía y el territorio”. Un segmento del negocio al alza ―no ha dejado de crecer desde 2020―, que, sin embargo, contrasta con unas ventas a las que les está costando recuperarse desde la pandemia y que en 2025 retrocedieron un 4,5% hasta alcanzar 312,8 millones de botellas.








