El INE registra un incremento medio en España del 23% desde 2015, cuando los precios empezaron a subir, hasta 2024

Quien lleve tiempo viviendo de alquiler, allá donde resida, habrá notado cómo los precios no han dejado de erosionar su presupuesto. La tensión se ha extendido por todo el país y ha desembocado en una crisis habitacional de alcance generalizado. Sin embargo, el fenómeno no se distribuye de forma homogénea. En ocho comunidades autónomas, los alquileres se han encarecido más de un 20% en la última década. A la cabeza se sitúa la Comunidad Valenciana, donde los precios han subido un 29,2% entre 2015 y 2024 (último dato disponible en el Instituto Nacional de Estadística). Si el foco se afina y se desciende al ámbito urbano, el salto resulta aún más acusado. Tres capitales de provincia acumulan incrementos superiores al 30% en ese mismo periodo: Valencia, con una subida del 36,4%; Málaga, donde el alza alcanza el 32,7%; y Palma, con un 31,3%, según los últimos datos publicados este lunes por el INE, elaborados a partir de información de la Agencia Tributaria y que excluyen País Vasco y Navarra.

El panorama agregado confirma que se trata de una dinámica ampliamente extendida. Las cifras muestran que los precios del alquiler han aumentado un 22,9% en el conjunto del país a lo largo de la última década. Se trata de una trayectoria ascendente sostenida por una sucesión de subidas anuales que solo se frenó de forma puntual en 2020, con el estallido de la pandemia. Aquella desaceleración coyuntural —que no llegó a alcanzar el punto porcentual— no alteró, sin embargo, la tendencia de fondo. Entre 2015 y 2019, los alquileres se encarecieron un 9,9%, y tras el shock sanitario retomaron el ritmo: de 2021 a 2024 acumularon otro 10,3%.